Suplementación a largo plazo con ácidos grasos omega-3 marinos para prevenir la depresión

Suplementación a largo plazo con ácidos grasos omega-3 marinos para prevenir la depresión

En adultos de 50 años o más sin síntomas depresivos al inicio, el tratamiento con suplementos de omega-3 respecto de placebo no mejora el riesgo de depresión o síntomas depresivos clínicamente relevantes durante una mediana de seguimiento de 5,3 años.

 

JAMA, 21/12/2021EEffect of Long-term Supplementation With Marine Omega-3 Fatty Acids vs Placebo on Risk of Depression or Clinically Relevant Depressive Symptoms and on Change in Mood Scores. A Randomized Clinical Trial”.

Importancia: Los suplementos de ácidos grasos omega-3 marinos (omega-3) se han utilizado para tratar la depresión, pero se desconoce su capacidad para prevenir la depresión en la población adulta en general.

Objetivo: Probar los efectos de la suplementación con omega-3 sobre el riesgo de depresión en la vejez y las puntuaciones del estado de ánimo.

Diseño, entorno y participantes: Un total de 18.353 adultos participaron en el estudio complementario VITAL-DEP (Vitamin D and Omega-3 Trial-Depression Endpoint Prevention) del estudio VITAL, un ensayo aleatorizado de prevención de enfermedades cardiovasculares y cáncer entre 25.871 adultos de EE.UU. Hubo 16.657 en riesgo de depresión incidente (sin depresión previa) y 1.696 en riesgo de depresión recurrente (depresión previa, pero no durante los últimos 2 años). La aleatorización ocurrió desde noviembre de 2011 hasta marzo de 2014; el tratamiento aleatorizado finalizó el 31 de diciembre de 2017.

Intervenciones: Asignación factorial aleatoria 2 × 2 a vitamina D3 (2000 UI / d), ácidos grasos omega-3 marinos (1 g / d de aceite de pescado, incluidos 465 mg de ácido eicosapentaenoico y 375 mg de ácido docosahexaenoico) o placebo; 9.171 fueron asignados al azar a omega-3 y 9.182 fueron asignados al azar a un placebo correspondiente.

Principales resultados y medidas: Los resultados coprimarios preespecificados fueron el riesgo de depresión o síntomas depresivos clínicamente relevantes (total de incidentes + casos recurrentes); diferencia media en la puntuación del estado de ánimo (escala de depresión del Cuestionario de Salud del Paciente [PHQ-8] de 8 ítems).

Resultados: Entre 18.353 participantes que fueron asignados al azar (edad media, 67,5 [DE, 7,1] años; 49,2% mujeres), el 90,3% completó el ensayo (93,5% entre los vivos al final del ensayo); la duración media del tratamiento fue de 5,3 años. La prueba de interacción entre los agentes omega-3 y la vitamina D no fue significativa (P para la interacción = .14). El riesgo de depresión fue significativamente mayor comparando omega-3 (651 eventos, 13,9 por 1000 personas-año) con placebo (583 eventos, 12,3 por 1000 personas-año; razón de riesgo [HR], 1,13; IC del 95%, 1,01-1,26; p = .03). No se observaron diferencias significativas al comparar los grupos de omega-3 con placebo en las puntuaciones longitudinales del estado de ánimo: la diferencia media en el cambio en la puntuación PHQ-8 fue de 0,03 puntos (IC del 95%, -0,01 a 0,07; p = 0,19). Con respecto a los eventos adversos graves y comunes, los valores de prevalencia respectivos en los grupos de omega-3 versus placebo fueron eventos cardiovasculares mayores (2.7% versus 2.9%), mortalidad por todas las causas (3.3% versus 3.1%), suicidio (0.02% versus 0.01%), hemorragia gastrointestinal (2,6% frente a 2,7%), fácil formación de hematomas (24,8% frente a 25,1%) y malestar o dolor de estómago (35,2% frente a 35,1%).

Conclusiones y relevancia: Entre los adultos de 50 años o más sin síntomas depresivos clínicamente relevantes al inicio, el tratamiento con suplementos de omega-3 en comparación con placebo arrojó resultados mixtos, con un aumento pequeño pero estadísticamente significativo en el riesgo de depresión o síntomas depresivos clínicamente relevantes, pero sin diferencias en las puntuaciones del estado de ánimo, durante una mediana de seguimiento de 5,3 años. Estos hallazgos no apoyan el uso de suplementos de omega-3 en adultos para prevenir la depresión.