Informe final del ensayo SPRINT de control intensivo de la presión arterial frente al estándar

Informe final del ensayo SPRINT de control intensivo de la presión arterial frente al estándar

Entre los pacientes con un mayor riesgo cardiovascular, apuntar a una presión arterial sistólica de menos de 120 mm Hg obtuvo menores tasas de eventos cardiovasculares adversos mayores y una menor mortalidad por todas las causas que apuntar a una presión arterial sistólica de menos de 140 mm Hg.

 

N Engl J Med, 20/05/2021Final Report of a Trial of Intensive versus Standard Blood-Pressure Control”.

ANTECEDENTES: En un ensayo aleatorizado previamente informado sobre el control estándar e intensivo de la presión arterial sistólica, todavía no se habían recopilado los datos sobre algunos eventos de resultado y aún no se habían adjudicado y los datos de seguimiento posteriores al ensayo.

MÉTODOS: Asignamos al azar a 9.361 participantes que tenían un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular pero que no tenían diabetes o accidente cerebrovascular previo para cumplir con un objetivo de tratamiento intensivo (presión arterial sistólica, <120 mm Hg) o un objetivo de tratamiento estándar (presión arterial sistólica, <140 mm Hg). El resultado primario fue una combinación de infarto de miocardio, otros síndromes coronarios agudos, accidente cerebrovascular, insuficiencia cardíaca descompensada aguda o muerte por causas cardiovasculares. Los eventos de resultado primario adicionales que ocurrieron hasta el final del período de intervención (20 de agosto de 2015) se adjudicaron después del bloqueo de datos para el análisis primario. También analizamos los datos de seguimiento observacional posterior al ensayo hasta el 29 de julio de 2016.

RESULTADOS: Con una mediana de 3,33 años de seguimiento, la tasa del resultado primario y la mortalidad por todas las causas durante el ensayo fueron significativamente menores en el grupo de tratamiento intensivo que en el grupo de tratamiento estándar (tasa del resultado primario, 1,77% por año frente a 2,40% por año; índice de riesgo, 0,73; intervalo de confianza [IC] del 95%, 0,63 a 0,86; mortalidad por todas las causas, 1,06% por año frente a 1,41% por año; índice de riesgo, 0,75; IC del 95% , 0,61 a 0,92). Los eventos adversos graves de hipotensión, anomalías electrolíticas, insuficiencia cardiaca o insuficiencia renal aguda y síncope fueron significativamente más frecuentes en el grupo de tratamiento intensivo. Cuando se combinaron los datos de seguimiento del ensayo y posterior al ensayo (3,88 años en total), se encontraron patrones similares para el beneficio del tratamiento y los eventos adversos; sin embargo, las tasas de insuficiencia cardíaca ya no difirieron entre los grupos.

CONCLUSIONES: Entre los pacientes con un mayor riesgo cardiovascular, apuntar a una presión arterial sistólica de menos de 120 mm Hg obtuvo menores tasas de eventos cardiovasculares adversos mayores y una menor mortalidad por todas las causas que apuntar a una presión arterial sistólica de menos de 140 mm Hg, ambos durante recepción de la terapia asignada al azar y después del ensayo. Las tasas de algunos eventos adversos fueron más altas en el grupo de tratamiento intensivo. (Financiado por los National Institutes of Health; SPRINT ClinicalTrials.gov number, NCT01206062. opens in new tab.)