Evidencia de paludismo resistente a la artemisinina en África

Evidencia de paludismo resistente a la artemisinina en África

En África se ha identificado la aparición independiente y la propagación local de P. falciparum clínicamente resistente a la artemisinina. Dos mutaciones del gen kelch13 pueden ser marcadores para la detección de estos parásitos resistentes.

 

N Engl J Med, 23/09/2021Evidence of Artemisinin-Resistant Malaria in Africa”.

ANTECEDENTES: En los seis países del sudeste asiático que componen la subregión del Gran Mekong, Plasmodium falciparum ha desarrollado resistencia a los derivados de la artemisinina, el principal componente de los tratamientos de primera línea para la malaria. La resistencia clínica a la artemisinina en monoterapia en otras regiones del mundo, incluida África, sería problemática.

MÉTODOS: En este estudio longitudinal realizado en el norte de Uganda, tratamos a pacientes que tenían infección por P. falciparum con artesunato intravenoso (un derivado de la artemisinina soluble en agua) y estimamos la vida media de eliminación del parásito. Evaluamos la susceptibilidad ex vivo del parásito usando una prueba de supervivencia en etapa de anillo y genes relacionados con la resistencia genotipados.

RESULTADOS: Desde 2017 hasta 2019, un total de 14 de 240 pacientes que recibieron artesunato intravenoso tuvieron evidencia de resistencia a la artemisinina in vivo (vida media de eliminación del parásito, >5 horas). De estos 14 pacientes, 13 estaban infectados con parásitos P. falciparum con mutaciones en el alelo A675V o C469Y en el gen kelch13. Tales mutaciones se asociaron con semividas prolongadas de eliminación de parásitos (media geométrica, 3,95 horas para A675V y 3,30 horas para C469Y, frente a 1,78 horas para el alelo de tipo salvaje; P <0,001 y P = 0,05, respectivamente). El ensayo de supervivencia en etapa de anillo mostró una mayor frecuencia de supervivencia del parásito entre los organismos con el alelo A675V que entre los que tienen el alelo de tipo salvaje. La prevalencia de parásitos con mutaciones kelch13 aumentó significativamente, del 3,9% en 2015 al 19,8% en 2019, debido principalmente al aumento de la frecuencia de los alelos A675V y C469Y (P <0,001 y P = 0,004, respectivamente). Los polimorfismos de un solo nucleótido que flanquean la mutación A675V en Uganda fueron sustancialmente diferentes de los del sudeste asiático.

CONCLUSIONES: En África se ha identificado la aparición independiente y la propagación local de P. falciparum clínicamente resistente a la artemisinina. Las dos mutaciones de kelch13 pueden ser marcadores para la detección de estos parásitos resistentes. (Financiado por la Sociedad Japonesa para la Promoción de la Ciencia y otros).