Estimulación cognitiva en el lugar de trabajo, proteínas plasmáticas y riesgo de demencia

Estimulación cognitiva en el lugar de trabajo, proteínas plasmáticas y riesgo de demencia

Riesgo acumulado bruto de demencia por edad y nivel de estimulación cognitiva en el trabajo.

El riesgo de demencia en la vejez es menor en personas con trabajos estimulantes cognitivos que en aquellos con trabajos no estimulantes. Los hallazgos de que la estimulación cognitiva se asocia con niveles más bajos de proteínas plasmáticas que pueden inhibir la axonogénesis y la sinaptogénesis y aumentar el riesgo de demencia podrían proporcionar pistas sobre los mecanismos biológicos subyacentes.

 

The BMJ, 19/08/2021Cognitive stimulation in the workplace, plasma proteins, and risk of dementia: three analyses of population cohort studies”.

Objetivos: Examinar la asociación entre el trabajo de estimulación cognitiva y el riesgo subsiguiente de demencia e identificar las vías de las proteínas para esta asociación.

Diseño: Estudio multicohorte con tres conjuntos de análisis.

Ámbito: El Reino Unido, Europa y Estados Unidos.

Participantes: Se examinaron tres asociaciones: estimulación cognitiva y riesgo de demencia en 107.896 participantes de siete estudios de cohorte prospectivos basados en la población del consorcio IPD-Work (metanálisis de datos de participantes individuales en poblaciones de trabajo); estimulación cognitiva y proteínas en una muestra aleatoria de 2.261 participantes de un estudio de cohorte; y proteínas y riesgo de demencia en 13.656 participantes de dos estudios de cohortes.

Principales medidas de resultado: La estimulación cognitiva se midió al inicio del estudio utilizando instrumentos de cuestionario estándar sobre trabajos activos versus pasivos y al inicio y a lo largo del tiempo utilizando un indicador de matriz de exposición laboral. Se escanearon 4.953 proteínas en muestras de plasma. El seguimiento de la demencia incidente varió entre 13,7 y 30,1 años, según la cohorte. Las personas con demencia fueron identificadas a través de registros de salud electrónicos vinculados y exámenes clínicos repetidos.

Resultados: Durante 1,8 millones de personas-año en riesgo, se registraron 1.143 personas con demencia. Se encontró que el riesgo de demencia era menor para los participantes con estimulación cognitiva alta en comparación con baja en el trabajo (incidencia bruta de demencia por 10000 personas año 4,8 en el grupo de estimulación alta y 7,3 en el grupo de estimulación baja, razón de riesgo ajustada por edad y sexo 0,77; intervalo de confianza del 95%: 0,65 a 0,92, heterogeneidad en las estimaciones específicas de la cohorte I2 = 0%, P = 0,99). Esta asociación fue robusta al ajuste adicional para la educación, los factores de riesgo de demencia en la edad adulta (tabaquismo, consumo excesivo de alcohol, inactividad física, tensión laboral, obesidad, hipertensión y diabetes prevalente al inicio del estudio) y enfermedades cardiometabólicas (diabetes, enfermedad coronaria, accidente cerebrovascular) antes del diagnóstico de demencia (índice de riesgo totalmente ajustado 0,82; intervalo de confianza del 95%: 0,68 a 0,98). El riesgo de demencia también se observó durante los primeros 10 años de seguimiento (índice de riesgo 0,60, intervalo de confianza del 95%: 0,37 a 0,95) y desde el año 10 en adelante (0,79, 0,66 a 0,95) y se replicó utilizando un indicador de matriz de exposición laboral repetida de estimulación cognitiva (índice de riesgo por 1 desviación estándar, aumento de 0,77; intervalo de confianza del 95%: 0,69 a 0,86). En el análisis que controla las pruebas múltiples, una mayor estimulación cognitiva en el trabajo se asoció con niveles más bajos de proteínas que inhiben la axonogénesis y la sinaptogénesis del sistema nervioso central: slit homólogo 2 (SLIT2, β −0,34 completamente ajustado, P <0,001), carbohidrato sulfotransferasa 12 (CHSTC, β -0,33 completamente ajustada, P <0,001) y monooxigenasa α-amidante de peptidil-glicina (AMD, β -0,32 completamente ajustada, P <0,001). Estas proteínas se asociaron con un mayor riesgo de demencia, con la razón de riesgo completamente ajustada por 1 DE siendo 1,16 (intervalo de confianza del 95%: 1,05 a 1,28) para SLIT2, 1,13 (1,00 a 1,27) para CHSTC y 1,04 (0,97 a 1,13) para AMD.

Conclusiones: Se encontró que el riesgo de demencia en la vejez es menor en personas con trabajos estimulantes cognitivos que en aquellos con trabajos no estimulantes. Los hallazgos de que la estimulación cognitiva se asocia con niveles más bajos de proteínas plasmáticas que potencialmente inhiben la axonogénesis y la sinaptogénesis y aumentan el riesgo de demencia podrían proporcionar pistas sobre los mecanismos biológicos subyacentes.