Budesonida inhalada en el tratamiento inicial de COVID-19

Budesonida inhalada en el tratamiento inicial de COVID-19

Tiempo hasta la recuperación clínica autoinformada de la población por protocolo mediante el control de datos para el resultado primario.

La administración temprana de budesonida inhalada reduce la probabilidad de necesitar atención médica urgente y el tiempo de recuperación después del COVID-19 inicial.

 

The Lancet Respiratory Medicine, 09/04/2021Inhaled budesonide in the treatment of early COVID-19 (STOIC): a phase 2, open-label, randomised controlled trial”.

Fondo: Múltiples informes iniciales de pacientes ingresados en el hospital con COVID-19 mostraron que los pacientes con enfermedad respiratoria crónica estaban significativamente subrepresentados en estas cohortes. Planteamos la hipótesis de que el uso generalizado de glucocorticoides inhalados entre estos pacientes era responsable de este hallazgo, y probamos si los glucocorticoides inhalados serían un tratamiento eficaz para el COVID-19 temprano.

Métodos: Realizamos un ensayo controlado aleatorizado de fase 2, de grupo paralelo, abierto (Steroids in COVID-19; STOIC) de budesonida inhalada, en comparación con la atención habitual, en adultos dentro de los 7 días posteriores al inicio de los síntomas leves de COVID-19. El ensayo se realizó en la comunidad de Oxfordshire, Reino Unido. Los participantes fueron asignados aleatoriamente a budsonida inhalada o atención habitual estratificada por edad (≤40 años o> 40 años), sexo (hombre o mujer) y número de comorbilidades (≤1 y ≥2). La asignación al azar se realizó mediante la generación de secuencia aleatoria en la asignación al azar en bloques en una proporción de 1: 1. El polvo seco de budesonida se administró usando un turbohalador a una dosis de 800 μg por actuación. Se pidió a los participantes que tomaran dos inhalaciones dos veces al día hasta la resolución de los síntomas. El criterio de valoración principal fue la visita de atención de urgencia relacionada con COVID-19, incluida la evaluación del departamento de emergencias u hospitalización, analizada tanto para las poblaciones por protocolo como por intención de tratar (ITT). Los resultados secundarios fueron la recuperación clínica autoinformada (resolución de síntomas), los síntomas virales medidos mediante el Common Cold Questionnare (CCQ) y el InFLUenza Patient Reported Outcome Questionnaire (FLUPro), la temperatura corporal, las saturaciones de oxígeno en sangre y el SARS-CoV-2 carga. El ensayo se detuvo antes de tiempo después de que una revisión estadística independiente concluyera que el resultado del estudio no cambiaría con la inscripción adicional de participantes. Este ensayo está registrado en ClinicalTrials.gov, NCT04416399.

Resultados: Del 16 de julio al 9 de diciembre de 2020, se reclutó y evaluó la elegibilidad de 167 participantes. 21 no cumplieron con los criterios de elegibilidad y fueron excluidos. Se asignaron al azar 146 participantes: 73 a la atención habitual y 73 a la budesonida. Para la población por protocolo (n = 139), el resultado primario ocurrió en diez (14%) de 70 participantes en el grupo de budesonida y uno (1%) de 69 participantes en el grupo de atención habitual (diferencia en proporciones 0.131, IC del 95%: 0.043 a 0.218; p = 0.004). Para la población ITT, el resultado primario ocurrió en 11 (15%) participantes en el grupo de atención habitual y dos (3%) participantes en el grupo de budesonida (diferencia en proporciones 0.123; IC del 95%: 0.033 a 0.213; p = 0.009). El número necesario a tratar con budesonida inhalada para reducir el deterioro de COVID-19 fue ocho. La recuperación clínica fue 1 día más corta en el grupo de budesonida en comparación con el grupo de atención habitual (mediana de 7 días [IC del 95%: 6 a 9] en el grupo de budesonida frente a 8 días [7 a 11] en el grupo de atención habitual; prueba de rango logarítmico p = 0,007). La proporción media de días con fiebre en los primeros 14 días fue menor en el grupo de budesonida (2%, DE 6) que en el grupo de atención habitual (8%, DE 18; prueba de Wilcoxon p = 0,051) y la proporción de los participantes con al menos 1 día de fiebre fue menor en el grupo de budesonida en comparación con el grupo de atención habitual. Se requirió medicación antipirética según la necesidad durante una menor proporción de días en el grupo de budesonida en comparación con el grupo de atención habitual (27% [IQR 0-50] vs 50% [15-71]; p = 0.025). Un menor número de participantes asignados al azar a budesonida tuvo síntomas persistentes en los días 14 y 28 en comparación con los participantes que recibieron la atención habitual (diferencia en proporciones 0.204, IC del 95%: 0.075 a 0.334; p = 0.003). El cambio medio en la puntuación total en el CCQ y FLUPro durante 14 días fue significativamente mejor en el grupo de budesonida en comparación con el grupo de atención habitual (diferencia media del CCQ −0.12, IC del 95%: −0.21 a −0.02 [p = 0.016]; Diferencia media de FLUPro −0.10, IC del 95% −0.21 a −0.00 [p = 0.044]). Las saturaciones de oxígeno en sangre y la carga de SARS-CoV-2, medidas por el umbral del ciclo, no fueron diferentes entre los grupos. La budesonida fue segura, y solo cinco (7%) participantes informaron eventos adversos autolimitados.

Interpretación: La administración temprana de budesonida inhalada reduce la probabilidad de necesitar atención médica urgente y reduce el tiempo de recuperación después del COVID-19 inicial.

Fondos: National Institute for Health Research Biomedical Research Centre and AstraZeneca.