Anosmia, ageusia y otros síntomas similares a COVID-19 en asociación con una prueba de SARS-CoV-2 positiva

Anosmia, ageusia y otros síntomas similares a COVID-19 en asociación con una prueba de SARS-CoV-2 positiva

Datos longitudinales de la ZOE estratificados por país, tiempo desde el inicio de los síntomas hasta la prueba y era de los síntomas que califican para la prueba. El tiempo desde el inicio de los síntomas hasta la prueba se estratificó como temprano (<3 días) versus tardío (≥3 días). Las estratificaciones muestran el impacto en las estimaciones del efecto (eje y) para los tres síntomas canónicos de anosmia: ageusia, fiebre y tos. El eje x proporciona estimaciones del efecto cuando se censuran los síntomas entre 0 y 14 días después de la prueba COVID-19 informada, lo que puede incluir síntomas de aparición tardía, así como el sesgo de medición resultante del conocimiento del resultado de la prueba. ZOE = Aplicación de estudio de síntomas ZOE COVID.

La fuerte asociación de anosmia-ageusia con la prueba de SARS-CoV-2 positiva autoinformada se observa constantemente, lo que respalda su validez como una señal COVID-19 fiable, independientemente de la plataforma de vigilancia participativa, el país, la fase de la enfermedad o la política de pruebas.

 

The Lancet Digital Health, 22/07/2021Anosmia, ageusia, and other COVID-19-like symptoms in association with a positive SARS-CoV-2 test, across six national digital surveillance platforms: an observational study”.

Fondo: Se desarrollaron múltiples plataformas de vigilancia voluntaria en todo el mundo en respuesta a la pandemia de COVID-19, proporcionando una comprensión en tiempo real de la epidemiología de COVID-19 basada en la población. Durante este tiempo se ampliaron los criterios de prueba y maduraron las políticas de atención médica. Nuestro objetivo era probar si había asociaciones consistentes de síntomas con el estado de la prueba del SARS-CoV-2 en tres plataformas de vigilancia en tres países (dos plataformas por país), durante los períodos de prueba y cambios de política.

Métodos: Para este estudio observacional, utilizamos datos de observaciones de tres plataformas voluntarias de vigilancia digital COVID-19 (Carnegie Mellon University y University of Maryland Facebook COVID-19 Symptom Survey, la aplicación ZOE COVID Symptom Study y el estudio Corona Israel) dirigidas a comunidades en tres países (Israel, Reino Unido y EE.UU.; dos plataformas por país). La población del estudio incluyó a encuestados adultos (de 18 a 100 años al inicio del estudio) que no eran trabajadores sanitarios. Hicimos una regresión logística de los síntomas autoinformados sobre el estado de la prueba SARS-CoV-2 autoinformada (positiva o negativa), ajustada por edad y sexo, en cada una de las cohortes del estudio. Comparamos los odds ratios (OR) entre plataformas y países, e hicimos metanálisis asumiendo un modelo de efectos aleatorios. También evaluamos los cambios en la política de pruebas, la incidencia de COVID-19 y las escalas de tiempo de duración de los síntomas y el tiempo entre los síntomas y la prueba.

Resultados: Entre el 1 de abril y el 31 de julio de 2020, se registraron 514.459 pruebas de más de 10 millones de encuestados en los seis conjuntos de datos de la plataforma de vigilancia. La anosmia-ageusia fue el síntoma más fuerte y consistente asociado con una prueba COVID-19 positiva (rango uno agregado robusto, efectos aleatorios meta-analizados OR 16.96, IC 95% 13.13-21.92). Fiebre (rango dos, 6.45, 4.25–9.81), dificultad para respirar (rango tres, 4.69, 3.14–7.01) y tos (rango cuatro, 4.29, 3.13-5.88) también estuvieron altamente asociados con la positividad de la prueba. La asociación de los síntomas con el estado de la prueba varió según la duración de la enfermedad, el momento de la prueba y los criterios de prueba más amplios, así como a lo largo del tiempo, por país y por plataforma.

Interpretación: La fuerte asociación de anosmia-ageusia con la prueba de SARS-CoV-2 positiva autoinformada se observa constantemente, lo que respalda su validez como una señal COVID-19 fiable, independientemente de la plataforma de vigilancia participativa, el país, la fase de la enfermedad o la política de pruebas. Estos hallazgos muestran que las asociaciones entre los síntomas de COVID-19 y la positividad de la prueba se clasificaron de manera similar en una amplia gama de escenarios. La anosmia, la fiebre y los síntomas respiratorios tuvieron consistentemente las estimaciones de efectos más fuertes y fueron las señales empíricas más apropiadas para la vigilancia de la salud pública basada en síntomas en áreas con insuficiente capacidad de pruebas o evaluación comparativa. La vigilancia sindrómica colaborativa podría mejorar las investigaciones epidemiológicas en tiempo real y la utilidad de la salud pública a nivel mundial.

Fondos: National Institutes of Health, National Institute for Health Research, Alzheimer’s Society, Wellcome Trust, y Massachusetts Consortium on Pathogen Readiness.