Vacunas para el sarampión, paperas, rubéola y varicela en niños

Vacunas para el sarampión, paperas, rubéola y varicela en niños

La evidencia existente sobre la seguridad y efectividad de las vacunas para sarampión, rubéola y paperas (MMR) / sarampión, rubéola, paperas y varicela (MMRV) respalda su uso para la inmunización masiva. Las campañas dirigidas a la erradicación mundial deben evaluar las situaciones epidemiológicas y socioeconómicas de los países, así como la capacidad de lograr una alta cobertura de vacunación. Se necesita más evidencia para evaluar si el efecto protector de MMR / MMRV podría disminuir con el tiempo desde la inmunización.


Antecedentes: El sarampión, las paperas, la rubeola y la varicela son enfermedades graves que pueden derivar en complicaciones graves, discapacidad y muerte. Sin embargo, el debate público acerca de la seguridad de la tripe vírica (MMR) y la disminución resultante en las cobertura de vacunación en varios países persiste, a pesar de su uso casi universal y efectividad aceptada. Ésta es una actualización de una revisión publicada en 2005 y actualizada en 2012.

Objetivos: Evaluar la efectividad, la seguridad y los efectos adversos a corto y largo plazo asociados con la vacuna triple vírica, que contiene cepas de sarampión, rubeola y paperas (MMR), o la administración simultánea de la vacuna MMR y la vacuna contra la varicela (MMR+V), o la vacuna tetravalente que contiene cepas de sarampión, rubeola, paperas y varicela (MMRV), administrada a niños de hasta 15 años de edad.

Métodos de búsqueda: Se realizaron búsquedas en el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials; CENTRAL) (The Cochrane Library 2019, Número 5) que contiene el registro especializado del Grupo Cochrane de Infecciones Respiratorias Agudas (Cochrane Acute Respiratory Infections Group); MEDLINE (1966 hasta 2 de mayo de 2019), Embase (1974 hasta 2 de mayo de 2019); la International Clinical Trials Registry Platform de la OMS (2 de mayo de 2019); y ClinicalTrials.gov (2 de mayo de 2019).

Criterios de selección: Se incluyeron ensayos controlados aleatorizados (ECA), ensayos clínicos controlados (ECC), estudios de cohortes prospectivos y retrospectivos (ECP/ECR), estudios de casos y controles (CCS; por sus siglas en inglés), estudios de series temporales interrumpidas (STI), estudios de casos cruzados (CCO; por sus siglas en inglés), estudios ecológicos de caso único (ECU), estudios de series de casos autocontrolados (SCAC), estudios de cohortes persona/tiempo (CPT) y estudios de diseño de cobertura de casos/métodos de cribado (DCC/MC), que evalúan cualquier vacuna combinada MMR o MMRV / MMR+V administrada en cualquier dosis, composición o calendario, en comparación con ninguna intervención o placebo, en niños sanos de hasta 15 años de edad.

Obtención y análisis de los datos: Dos autores de la revisión extrajeron los datos y evaluaron la calidad metodológica de los estudios incluidos de forma independiente. Se agruparon los estudios para el análisis cuantitativo según el diseño del estudio, el tipo de vacuna (MMR, MMRV, MMR+V), la cepa del virus y el contexto del estudio. Los resultados de interés fueron los casos de sarampión, paperas, rubeola y varicela, y los daños. La certeza de la evidencia fue calificada mediante GRADE.

Resultados principales
Se incluyeron 138 estudios (23.480.668 participantes). Cincuenta y un estudios (10.248.159 niños) evaluaron la eficacia de las vacunas y 87 estudios (13.232.509 niños) evaluaron la asociación entre las vacunas y una variedad de efectos perjudiciales. Se incluyeron 74 nuevos estudios en esta versión de 2019 de la revisión.

Efectividad
La efectividad de la vacuna para la prevención del sarampión fue del 95% después de una dosis (riesgo relativo (RR) 0,05, IC del 95%: 0,02 a 0,13; siete estudios de cohorte; 12.039 niños; evidencia de certeza moderada) y del 96% después de dos dosis (RR 0,04, IC del 95%: 0,01 a 0,28; cinco estudios de cohorte; 21.604 niños; evidencia de certeza moderada). La efectividad para la prevención de casos entre contactos domésticos o en la prevención de la transmisión a otras personas con las que los niños estuvieron en contacto después de una dosis fue del 81% (RR 0,19, IC del 95%: 0,04 a 0,89; tres estudios de cohorte; 151 niños; evidencia de certeza baja), después de dos dosis del 85% (RR 0.15, IC del 95% 0,03 a 0,75; tres estudios de cohorte; 378 niños; evidencia de certeza baja), y después de tres dosis fue del 96% (RR 0,04, IC del 95% 0,01 a 0,23; dos estudios de cohorte; 151 niños; evidencia de certeza baja). La efectividad (al menos una dosis) para la prevención del sarampión después de la exposición (profilaxis posexposición) fue del 74% (RR 0,26; IC del 95%: 0,14 a 0,50; dos estudios de cohorte; 283 niños; evidencia de certeza baja).
La efectividad de la vacuna MMR de Jeryl Lynn para la prevención de las paperas fue del 72% después de una dosis (riesgo relativo (RR) 0,24, IC del 95%: 0,08 a 0,76; seis estudios de cohorte; 9915 niños; evidencia de certeza moderada) y del 86% después de dos dosis (RR 0,12, IC del 95%: 0,04 a 0,35; cinco estudios de cohorte; 7792 niños; evidencia de certeza moderada). La efectividad para la prevención de casos entre los contactos domésticos fue del 74% (RR 0,26; IC del 95%: 0,13 a 0,49; tres estudios de cohorte; 1036 niños; evidencia de certeza moderada).
La efectividad de la vacuna contra la rubeola es del 89% (RR 0,11; IC del 95%: 0,03 a 0,42; un estudio de cohorte; 1621 niños; evidencia de certeza moderada).
La efectividad de la vacuna contra la varicela (cualquier gravedad) después de dos dosis administradas a niños de 11 a 22 meses es del 95% en un seguimiento de 10 años (cociente de tasas (rr) 0,05, IC del 95%: 0,03 a 0,08; un ECA; 2279 niños; evidencia de certeza alta).

Seguridad
Hay evidencia que respalda una asociación entre la meningitis aséptica y las vacunas MMR que contienen cepas de paperas de Urabe y Leningrad‐Zagreb, pero no hay evidencia que apoye esta asociación en el caso de las vacunas MMR que contienen cepas de paperas Jeryl Lynn (rr 1,30; IC del 95%: 0,66 a 2,56; evidencia de certeza baja). Los análisis proporcionan evidencia que apoya una asociación entre las vacunas MMR/MMR+V/MMRV (cepa Jeryl Lynn) y las convulsiones febriles. Las convulsiones febriles normalmente ocurren en el 2% al 4% de los niños sanos al menos una vez antes de los 5 años. Se estima que el riesgo atribuible a las convulsiones febriles inducidas por la vacuna es de 1 por 1700 a 1 por 1150 dosis administradas.
Los análisis proporcionan evidencia que apoya una asociación entre la vacuna triple vírica y la púrpura trombocitopénica idiopática (PTI). Sin embargo, el riesgo de PTI después de la vacunación es menor que después de una infección natural con estos virus. La infección natural de la PTI se produce en 5 casos por cada 100.000 (1 caso por cada 20.000) al año. Se estima que el riesgo atribuible es de aproximadamente 1 caso de PTI por cada 40.000 dosis de MMR administradas.
No hay evidencia de una asociación entre la vacunación de MMR y la encefalitis o la encefalopatía (cociente de tasas 0,90; IC del 95%: 0,50 a 1,61; dos estudios observacionales; 1.071.088 niños; evidencia de certeza baja) y los trastornos del espectro autista (cociente de tasas 0,93; IC del 95%: 0,85 a 1,01; dos estudios observacionales; 1.194.764 niños; certeza moderada). No hay evidencia suficiente para determinar la asociación entre la vacunación de MMR y la enfermedad inflamatoria intestinal (odds‐ratio 1,42; IC del 95%: 0,93 a 2,16; tres estudios observacionales; 409 casos y 1416 controles; evidencia de certeza moderada).
Además, no hay evidencia que apoye una asociación entre la vacunación de MMR y el retraso cognitivo, la diabetes tipo 1, el asma, la dermatitis/eccema, la alergia estacional, la leucemia, la esclerosis múltiple, los trastornos de la marcha y las infecciones bacterianas o víricas.

Conclusiones de los autores: La evidencia existente sobre la seguridad y la eficacia de las vacunas MMR/MMRV respalda su uso para la inmunización masiva. Las campañas destinadas a la erradicación mundial deberían evaluar la situación epidemiológica y socioeconómica de los países, así como la capacidad de lograr una elevada cobertura de vacunación. Se necesita más evidencia para evaluar si el efecto protector de la MMR/MMRV podría disminuir con el tiempo desde la vacunación.