Suplementación con vitamina D para la infección aguda del tracto respiratorio en adultos mayores

Suplementación con vitamina D para la infección aguda del tracto respiratorio en adultos mayores

Una dosis mensual de 60000 UI de vitamina D no reduce el riesgo general de infección aguda del tracto respiratorio, pero puede reducir ligeramente la duración de los síntomas en la población general. Los hallazgos sugieren que es poco probable que la suplementación rutinaria de vitamina D en una población con suficiente vitamina D tenga un efecto clínicamente relevante sobre la infección aguda del tracto respiratorio.

 

The Lancet Diabetes&Endocrinology, 11/01/2021The effect of vitamin D supplementation on acute respiratory tract infection in older Australian adults: an analysis of data from the D-Health Trial”.

Antecedentes: Los estudios observacionales han relacionado la deficiencia de vitamina D con la infección aguda del tracto respiratorio, pero los resultados de los ensayos controlados aleatorios son heterogéneos. Analizamos los datos del D-Health Trial para determinar si la suplementación de los adultos mayores australianos, reclutados de la población general, con dosis mensuales de vitamina D reduce el riesgo, la duración y la gravedad de las infecciones agudas del tracto respiratorio.

Métodos: Usamos datos del D-Health Trial, un ensayo aleatorio, doble ciego, controlado con placebo de suplementación mensual de vitamina D, para el cual la infección respiratoria aguda fue un resultado del ensayo preespecificado. Los participantes fueron suplementados y seguidos hasta por 5 años. El ensayo se realizó dentro de la población general australiana, utilizando la Lista electoral de la Commonwealth como marco de muestreo, pero también permitiendo la participación de algunos voluntarios. Los participantes fueron hombres y mujeres de 60 a 79 años (con voluntarios hasta los 84 años). Los participantes fueron asignados al azar para recibir vitamina D o placebo (1: 1) mediante la asignación al azar de bloques permutados generada por computadora, que se estratificó por edad, sexo y estado. Este fue un proceso automatizado y la lista de asignaciones no fue visible para el personal del estudio o los investigadores. Las cápsulas de gel activas y de placebo, idénticas en apariencia para asegurar el enmascaramiento, estaban etiquetadas como A y B y el código no estaba disponible para el personal del estudio o los investigadores. Se pidió a los participantes que informaran la aparición de síntomas respiratorios agudos durante el mes anterior a través de encuestas anuales, y un subconjunto de participantes completaron diarios de síntomas respiratorios de 8 semanas en invierno. Como parte de nuestro proceso para mantener el cegamiento, se seleccionó una muestra aleatoria de participantes para el análisis de los datos de la encuesta y se seleccionó una muestra separada para el análisis de los datos del diario. Se obtuvieron muestras de sangre de una muestra aleatoria de participantes (aproximadamente 450 por grupo por año) y se midieron las concentraciones séricas de 25-hidroxi vitamina D (25 [OH] D) para controlar la adherencia. Usamos modelos de regresión para estimar las razones de probabilidades (OR), razones de tasas y diferencias de tasas.

Resultados: Entre el 13 de enero de 2014 y el 26 de mayo de 2015, se enviaron 421.207 invitaciones, 40.824 personas estaban interesadas en participar y 21.315 participantes fueron reclutados y asignados al azar. De los 16.000 participantes seleccionados para el posible análisis de los datos de la encuesta, 15.373 se incluyeron en el análisis; fueron excluidos del análisis 295 en el grupo de vitamina D y 332 en el grupo de placebo a quienes les faltaban datos para las cinco encuestas anuales. De los 3.800 seleccionados para el análisis potencial de los datos del diario, se invitó a 3.070 a completar los diarios porque ya se habían retirado 730. Se incluyeron 2.598 personas en el análisis; a 218 personas en el grupo de vitamina D y 254 en el grupo de placebo les faltaban datos y, por lo tanto, fueron excluidas del análisis. En las muestras de sangre recolectadas de los participantes seleccionados al azar durante todo el ensayo, la concentración sérica media de 25 (OH) D fue de 114,8 (DE 30,3) nmol / L en el grupo de vitamina D y 77,5 (25,2) nmol / L en el grupo placebo. La suplementación con vitamina D no redujo el riesgo de infección aguda del tracto respiratorio (encuesta OR 0,98; IC del 95%: 0,93 a 1,02; diario OR 0,98, 0,83 a 1,15). Los análisis de los datos del diario mostraron reducciones en la duración general de los síntomas y de los síntomas graves, pero estos fueron pequeños y es poco probable que sean clínicamente significativos.

Interpretación: Las dosis en bolo mensuales de 60000 UI de vitamina D no redujeron el riesgo general de infección aguda del tracto respiratorio, pero pudieron reducir ligeramente la duración de los síntomas en la población general. Estos hallazgos sugieren que es poco probable que la suplementación rutinaria de vitamina D en una población con suficiente vitamina D tenga un efecto clínicamente relevante sobre la infección aguda del tracto respiratorio.

Fondos: National Health and Medical Research Council.