Suplementación con vitamina D, omega-3 o ejercicios de fuerza sobre resultados clínicos en ≥ 70 años

Suplementación con vitamina D, omega-3 o ejercicios de fuerza sobre resultados clínicos en ≥ 70 años

En los adultos sin comorbilidades ≥ 70 años, el tratamiento con vitamina D3, omega-3 o un programa de ejercicios de entrenamiento de fuerza no obtuvo diferencias estadísticamente significativas en la mejora de la presión arterial sistólica o diastólica, fracturas no vertebrales, rendimiento, tasas de infección o función cognitiva.

 

JAMA, 10/11/2020Effect of Vitamin D Supplementation, Omega-3 Fatty Acid Supplementation, or a Strength-Training Exercise Program on Clinical Outcomes in Older Adults. The DO-HEALTH Randomized Clinical Trial”.

Los beneficios de la vitamina D, los ácidos grasos omega-3 y el ejercicio para la prevención de enfermedades siguen sin estar claros.

Objetivo: Probar si la vitamina D, los omega-3 y un programa de ejercicios de entrenamiento de fuerza, solos o en combinación, mejoraron 6 de los resultados de salud en los adultos mayores.

Diseño, entorno y participantes: Ensayo clínico aleatorizado factorial doble ciego, controlado con placebo, 2 × 2 × 2 entre 2.157 adultos de 70 años o más que no tuvieron eventos de salud importantes en los 5 años anteriores a la inscripción y tenían suficiente movilidad y buen estado cognitivo. Los pacientes fueron reclutados entre diciembre de 2012 y noviembre de 2014, y el seguimiento final fue en noviembre de 2017.

Intervenciones: Los participantes fueron asignados al azar a 3 años de intervención en 1 de los siguientes 8 grupos: 2000 UI / d de vitamina D3, 1 g / d de omega-3 y un programa de ejercicios de entrenamiento de fuerza (n = 264); vitamina D3 y omega-3 (n = 265); vitamina D3 y ejercicio (n = 275); vitamina D3 sola (n = 272); omega-3 y ejercicio (n = 275); omega-3 solos (n = 269); ejercicio solo (n = 267); o placebo (n = 270).

Principales resultados y medidas: Los 6 resultados primarios fueron cambios en la presión arterial (PA) sistólica y diastólica, Short Physical Performance Battery (SPPB), Montreal Cognitive Assessment (MoCA) y las tasas de incidencia (RI) de fracturas e infecciones no vertebrales durante 3 años. En base a múltiples comparaciones de 6 puntos finales primarios, se presentan intervalos de confianza del 99% y se requirió una p <0,01 para la significación estadística.

Resultados: Entre 2.157 participantes asignados al azar (edad media, 74,9 años; 61,7% mujeres), 1.900 (88%) completaron el estudio. La mediana de seguimiento fue de 2,99 años. En general, no hubo beneficios estadísticamente significativos de ninguna intervención individual o en combinación para los 6 puntos finales a los 3 años. Por ejemplo, las diferencias en el cambio medio de la PA sistólica con vitamina D frente a sin vitamina D y con omega-3 frente a sin omega-3 fueron ambas de -0,8 (IC del 99%, -2,1 a 0,5) mm Hg, con p <0,13 y p <0,11, respectivamente; la diferencia en el cambio medio de la PA diastólica con omega-3 frente a sin omega-3 fue de –0,5 (IC del 99%, –1,2 a 0,2) mm Hg; P = 0,06); y la diferencia en el cambio medio en la RI de las infecciones con omega-3 vs sin omega-3 fue de –0,13 (IC del 99%, –0,23 a –0,03), con una relación de RI de 0,89 (IC del 99%, 0,78-1,01; P = .02). No se encontraron efectos sobre los resultados de SPPB, MoCA e incidencia de fracturas no vertebrales). Se informó un total de 25 muertes, con cifras similares en todos los grupos de tratamiento.

Conclusiones y relevancia: Entre los adultos sin comorbilidades con 70 años o más, el tratamiento con vitamina D3, omega-3 o un programa de ejercicios de entrenamiento de fuerza no obtuvo diferencias estadísticamente significativas en la mejora de la presión arterial sistólica o diastólica, fracturas no vertebrales, rendimiento, tasas de infección o función cognitiva. Estos hallazgos no respaldan la efectividad de estas 3 intervenciones para estos resultados clínicos.