Riesgo genético para la enfermedad de Alzheimer y biomarcadores precoces

Algunas personas muestran una tendencia genética a la enfermedad de Alzheimer, que puede estar asociada con cambios en el cerebro, así como con biomarcadores sanguíneos y en el cefalorraquídeo, mucho antes de que aparezcan los síntomas clínicos.

The Lancet Neurology, 6/11/2012, “Brain imaging and fluid biomarker analysis in young adults at genetic risk for autosomal dominant Alzheimer’s disease in the presenilin 1 E280A kindred: a case-control study”.

Hasta ahora hemos caracterizado anormalidades funcionales cerebrales en adultos jóvenes en situación de riesgo genético para la enfermedad de Alzheimer de aparición tardía. Para obtener un mayor conocimiento sobre la fase preclínica de la enfermedad de Alzheimer, hemos tratado de caracterizar estructural y funcionalmente los MRI, CSF y biomarcadores plasmáticos en una cohorte de adultos jóvenes con una alta penetrancia mutación autosómica dominante que causa la enfermedad de inicio temprano de Alzheimer. Entre enero y agosto de 2010, se evaluaron sujetos de entre 18 y 26 años de edad, la presenilina 1 (PSEN1) portadores de la mutación E280A y no portadores del Colombian Alzheimer’s Prevention Initiative Registry de Medellín, Antioquia, Colombia, estructural y funcionalmente el MRI durante la codificación de la memoria asociativa, novedades de visualización y control de las tareas. A los participantes que aceptaron también les fueron realizadas punciones lumbares y venopunciones. Ver medidas de resultado en el resumen del original. Los datos de resonancia magnética estructural y funcional se compararon mediante algoritmos automatizados de mapeo cerebral y las regiones de búsqueda relacionadas con la enfermedad de Alzheimer. Los biomarcadores cognitivos y el líquido se compararon mediante la U de Mann-Whitney. Se incluyeron 44 participantes: 20 portadores de la mutación PSEN1 E280A y 24 no portadores. Los grupos de portadores y no portadores no difirieron significativamente en sus puntuaciones de demencia, resultados de las pruebas neuropsicológicas o la proporción de portadores de la apolipoproteína E (APOE) epsilon4. En comparación con los no portadores, los portadores tuvieron una mayor activación del parahipocampo y del hipocampo derecho (p = 0,001 yp <0,014 respectivamente, después de la corrección para comparaciones múltiples), menor desactivación del cingulado posterior y precuneus (todos p <0,010 después corrección), y menos materia gris en varias regiones parietales (todos p <0,002 sin corregir y corregida p = 0,009 en la región parietal derecha). En los 20 participantes (diez portadores de la mutación E280A PSEN1 y diez no portadores) que tenían punciones lumbares y venopunciones, los portadores de la mutación tenían mayores concentraciones en LCR de CSF Aβ1—42 (p = 0,008) y concentraciones en el plasma de Aβ1—42  (p = 0 • 01) que los no portadores. Los autores concluyen que los adultos jóvenes en situación de riesgo genético para la enfermedad de Alzheimer autosómica dominante presentan alteraciones funcionales y estructurales MRI y CSF, y hallazgos de biomarcadores en LCR y plasma consistentes en sobreproducción de Aβ1—42. Aunque los cambios subyacentes en el cerebro bien neurodegenerativos o del desarrollo no se habían determinado, este estudio muestra los cambios más tempranos conocidos como biomarcadores en personas cognitivamente normales en situación de riesgo genético para la enfermedad autosómica dominante de la enfermedad de Alzheimer.