Respiradores N95 versus máscaras médicas para prevenir la gripe entre el personal de atención médica

Respiradores N95 versus máscaras médicas para prevenir la gripe entre el personal de atención médica

La utilización de respiradores N95 frente a las máscaras médicas por los participantes en este ensayo, no encuentra diferencias significativas en la incidencia de gripe confirmada por laboratorio.


Los estudios clínicos no han sido concluyentes sobre la efectividad de los respiradores N95 y las máscaras médicas para evitar que el personal de atención médica (HCP) adquiera infecciones respiratorias virales en el lugar de trabajo.
Objetivo: Comparar el efecto de los respiradores N95 versus las máscaras médicas para la prevención de la gripe y otras infecciones respiratorias virales entre los profesionales de la salud.
Diseño, entorno y participantes: Estudio pragmático de eficacia, aleatorio grupal realizado en 137 sitios de estudio para pacientes ambulatorios en 7 centros médicos de EE.UU entre septiembre de 2011 y mayo de 2015, con seguimiento final en junio de 2016. Cada año durante 4 años, durante las 12 semanas, en el período pico de enfermedad respiratoria viral, los pares de sitios ambulatorios (grupos) dentro de cada centro se combinaron y se asignaron al azar al respirador N95 o a los grupos de máscaras médicas.
Intervenciones: En total, 1993 participantes en 189 grupos fueron asignados aleatoriamente a usar respiradores N95 (2512 estaciones HCP de observación) y 2058 en 191 grupos fueron asignados aleatoriamente para usar máscaras médicas (2668 estaciones HCP) cuando estaban cerca de pacientes con enfermedades respiratorias.
Principales resultados y medidas: El resultado primario fue la incidencia de influenza (gripe) confirmada por laboratorio. Los resultados secundarios incluyeron la incidencia de enfermedad respiratoria aguda, infecciones respiratorias detectadas en laboratorio, enfermedad respiratoria confirmada por laboratorio e enfermedad similar a la influencia. Se evaluó la adherencia a las intervenciones.
Resultados: Entre 2862 participantes asignados al azar (edad media [DE], 43 [11.5] años; 2369 [82.8%]) mujeres), 2371 completaron el estudio y representaron 5180 temporadas HCP. Hubo 207 eventos de infección por influenza confirmados por laboratorio (8.2% de las estaciones HCP) en el grupo de respiradores N95 y 193 (7.2% de las estaciones HCP) en el grupo de máscara médica (diferencia, 1.0%, [IC 95%, -0.5 % a 2.5%]; P = .18) (odds ratio ajustado [OR], 1.18 [IC 95%, 0.95-1.45]). Hubo 1556 eventos de enfermedad respiratoria aguda en el grupo de respiradores versus 1711 en el grupo de máscara (diferencia, -21.9 por 1000 estaciones HCP [IC del 95%, -48.2 a 4.4]; P = .10); 679 infecciones respiratorias detectadas en laboratorio en el grupo de respiradores versus 745 en el grupo de máscara (diferencia, −8.9 por 1000 estaciones HCP, [IC 95%, −33.3 a 15.4]; P = .47); 371 eventos de enfermedad respiratoria confirmados por laboratorio en el grupo de respiradores versus 417 en el grupo de máscara (diferencia, -8.6 por 1000 estaciones HCP [IC 95%, -28.2 a 10.9]; P = .39); y 128 eventos de enfermedad con enfermedad similar a la influencia en el grupo de respiradores versus 166 en el grupo de máscara (diferencia, -11.3 por 1000 estaciones HCP [IC 95%, -23.8 a 1.3]; P = .08). En el grupo de respiradores, el 89.4% de los participantes informaron que “siempre” o “a veces” usaron sus dispositivos asignados frente al 90.2% en el grupo de la máscara.
Conclusiones y relevancia: Entre el personal de atención médica ambulatoria, la utilización de respiradores N95 frente a las máscaras médicas en los participantes en este ensayo no producen diferencias significativas en la incidencia de influenza confirmada por laboratorio.