Probióticos y diarrea por Clostridium difficile

Existe una asociación con grado de evidencia moderado, entre el uso de cualquier régimen de probióticos y un menor riesgo de desarrollar diarrea por Clostridium difficile tras tratamiento antibiótico.

Ann Intern Med, 13/11/2012, “Probiotics for the Prevention of Clostridium difficile–Associated Diarrhea: A Systematic Review and Meta-analysis”.

El tratamiento con antibióticos puede alterar la resistencia de la flora gastrointestinal a la colonización. Esto puede dar lugar a  complicaciones, la más grave de las cuales es la diarrea asociada al Clostridium difficile (DACD). El objetivo de esta revisión sistemática es evaluar la eficacia y seguridad de los probióticos para la prevención de la DACD en adultos y niños que reciben antibióticos. Fuentes de datos: Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados, MEDLINE, EMBASE, CINAHL, aliadas y complementarias Medicine Database, Web of Science, y 12 fuentes de literatura gris. Se seleccionaron los ensayos controlados aleatorios que incluían pacientes adultos o pediátricos que recibieron antibióticos que compararon cualquier cepa o dosis de un probiótico especificado con placebo o con ningún tratamiento de control e informaron de la incidencia de DACD. Dos revisores de forma independiente seleccionaron los artículos potencialmente elegibles, extrajeron los datos de las poblaciones, las intervenciones y los resultados, y evaluaron el riesgo de sesgo. Fueron utilizadas las directrices GRADE para las tasas global de forma independiente en las estimaciones del efecto para cada resultado. Resultados: Veinte ensayos con 3.818 participantes cumplieron los criterios de elegibilidad. Los probióticos redujeron la incidencia de DACD en un 66% (riesgo relativo combinado, 0,34 [95% CI, 0,24 a 0,49]; I2 = 0%). En una población con una incidencia del 5% de DACD asociada a antibióticos (riesgo mediana del grupo de control), la profilaxis con probiótico impediría 33 episodios (IC, 25 a 38 episodios) por cada 1.000 personas. De los pacientes tratados con probióticos, el 9,3% experimentaron efectos adversos, en comparación con el 12,6% de los pacientes del grupo control (riesgo relativo, 0,82 [IC, 0,65 a 1,05]; I2 = 17%). Limitaciones del estudio: En 13 ensayos, faltaban los datos sobre DACD entre el 5% a 45% de los pacientes. Los resultados fueron consistentes con el peor de los posibles supuestos relativos a las tasas de eventos en los estudios sin datos de resultado. Los autores concluyen que hay una moderada calidad de evidencia que sugiere que los resultados de la profilaxis probióticos obtienen una gran reducción de la DACD sin un aumento de los eventos adversos clínicamente importantes.