Posición socioeconómica y uso de la atención médica en el último año de vida

Posición socioeconómica y uso de la atención médica en el último año de vida

En los países de altos ingresos, la baja posición socioeconómica es un factor de riesgo para la muerte hospitalaria, así como otros indicadores de atención potencialmente deficiente al final de la vida, con evidencia de dosis-respuesta indicando que la desigualdad persiste en todo el estrato social. Estos hallazgos deberían estimular los esfuerzos generalizados para reducir la desigualdad socioeconómica hacia el final de la vida.

PLOS Medicine, 23/04/2019Socioeconomic position and use of healthcare in the last year of life: A systematic review and meta-analysis

La posición socioeconómica (PSE) baja se reconoce como un factor de riesgo para peores resultados de salud. No se comprende cómo influyen los factores socioeconómicos en el cuidado al final de la vida y la magnitud de su efecto. Esta revisión tuvo como objetivo sintetizar y cuantificar las asociaciones entre las medidas de PSE y el uso de la atención médica en el último año de vida.

Métodos y hallazgos: Se realizaron búsquedas en las bases de datos de MEDLINE, EMBASE, PsycINFO, CINAHL y ASSIA sin restricciones de idioma desde el inicio hasta el 1 de febrero de 2019. Se incluyeron estudios observacionales empíricos de países de altos ingresos que informaron de una asociación entre PSE (por ejemplo, ingresos, educación, ocupación, seguro médico privado, la posesión de vivienda, la calidad de la vivienda o la privación basada en el área) y el lugar de la muerte, más el uso de cuidados intensivos, la atención especializada y no especializada al final de la vida, la planificación anticipada de la atención y la calidad de la atención en el último año de vida. La calidad metodológica se evaluó utilizando la Escala de Evaluación Newcastle-Ottawa Quality (NOS). Se resumió la fuerza general y la dirección de las asociaciones, y cuando se disponía de datos comparables suficientes, se agruparon los odds ratios (OR) ajustados y se realizó una metarregresión dosis-respuesta.

Se incluyeron un total de 209 estudios (puntuación media de calidad NOS de 4,8); Se utilizaron 112 estudios observacionales de media a alta calidad en la meta-síntesis y el meta-análisis (53.5% de Norteamérica, 31.0% de Europa, 8.5% de Australia y 7.0% de Asia). En comparación con las personas que viven en los barrios menos desfavorecidos, las personas que viven en los barrios más desfavorecidos tenían más probabilidades de morir en el hospital que en el hogar (OR 1,30; IC del 95%: 1,23–1,38, p <0,001), a recibir atención hospitalaria aguda en los últimos 3 meses de vida (OR 1.16, IC 95% 1.08–1.25, p <0.001), y no recibir cuidados paliativos especializados (OR 1.13, IC 95% 1.07–1.19, p <0.001). Por cada quintil de aumento en la carencia de área, la muerte hospitalaria versus la domiciliaria fue más probable (OR 1.07, IC del 95% 1.05–1.08, p <0.001), y la probabilidad de no recibir atención paliativa especializada (OR 1.03, IC del 95% 1.02–1.05, p <0,001). En comparación con los más educados (calificaciones o años de educación completados), las personas menos educadas tenían más probabilidades de no recibir cuidados paliativos especializados (OR 1.26, IC 95% 1.07–1.49, p = 0.005).

La naturaleza observacional de los estudios incluidos y el enfoque en los países de ingresos altos limitan las conclusiones de esta revisión.

Conclusiones: En los países de altos ingresos, la baja posición socioeconómica es un factor de riesgo para la muerte hospitalaria, así como otros indicadores de atención potencialmente deficiente al final de la vida, con evidencia de dosis-respuesta indicando que la desigualdad persiste en todo el estrato social. Estos hallazgos deberían estimular los esfuerzos generalizados para reducir la desigualdad socioeconómica hacia el final de la vida.