Opioides para el dolor crónico no cancerígeno

Opioides para el dolor crónico no cancerígeno

Metanálisis de ECA de pacientes con dolor crónico no canceroso encuentra pruebas de alta calidad muestran que el uso de opioides se asocia con mejoras pequeñas, pero estadísticamente significativas, en el dolor y el funcionamiento físico, y un mayor riesgo de vómitos en comparación con el placebo. Las comparaciones de opioides con alternativas no opioides sugieren que el beneficio para el dolor y el funcionamiento pueden ser similares, aunque las pruebas provienen de estudios de calidad baja a moderada.

JAMA, 18/12/2018 “Opioids for Chronic Noncancer PainA Systematic Review and Meta-analysis

Los daños y los beneficios de los opioides para el dolor crónico no relacionado con el cáncer siguen sin estar claros. Metanálisis de ECA de pacientes con dolor crónico no canceroso encuentra pruebas de alta calidad muestran que el uso de opioides se asocia con mejoras pequeñas, pero estadísticamente significativas, en el dolor y el funcionamiento físico, y un mayor riesgo de vómitos en comparación con el placebo. Las comparaciones de opioides con alternativas no opioides sugieren que el beneficio para el dolor y el funcionamiento pueden ser similares, aunque las pruebas provienen de estudios de calidad baja a moderada.

Objetivo: Revisar sistemáticamente los ensayos clínicos aleatorios (ECA) de opioides para el dolor crónico no oncológico.

Fuentes de datos y selección de estudios: Se buscaron en las bases de datos de CENTRAL, CINAHL, EMBASE, MEDLINE, AMED y PsycINFO desde el inicio hasta abril de 2018 para los ECA de opioides para el dolor crónico no relacionado con el cáncer versus cualquier control no opioide.

Extracción y síntesis de datos: Los revisores emparejados extrajeron los datos de forma independiente. Los análisis utilizaron modelos de efectos aleatorios y Grading of Recommendations Assessment, Development and Evaluation para evaluar la calidad de la evidencia.

Principales resultados y medidas: Los resultados primarios fueron la intensidad del dolor (rango de puntuación, 0-10 cm en una escala analógica visual para el dolor; más bajo es mejor y la diferencia mínimamente importante [MID] es 1 cm), funcionamiento físico (rango de puntuación, 0- 100 puntos en la puntuación del componente físico de Forma Corta de 36 ítems [SF-36 PCS]; más alto es mejor y el MID es de 5 puntos), e incidencia de vómitos.

Resultados: Se incluyeron 96 ECA con 26.169 participantes (61% mujeres; edad media, 58 años [rango intercuartil, 51-61 años]). De los estudios incluidos, hubo 25 ensayos de dolor neuropático, 32 ensayos de dolor nociceptivo, 33 ensayos de sensibilización central (dolor presente en ausencia de daño tisular) y 6 ensayos de tipos mixtos de dolor. Comparado con placebo, el uso de opioides se asoció con reducción del dolor (diferencia de medias ponderada [DMP], −0,69 cm [IC del 95%, −0,82 a −0,56 cm] en una escala analógica visual de 10 cm para el dolor; diferencia de riesgo modelada para lograr el MID, 11.9% [95% CI, 9.7% a 14.1%]), mejoró el funcionamiento físico (WMD, 2.04 puntos [95% CI, 1.41 a 2.68 puntos] en el SF-36 PCS de 100 puntos; diferencia de riesgo modelada para lograr el MID, 8,5% [IC del 95%, 5,9% al 11,2%] y aumento del vómito (5,9% con opioides frente al 2,3% con placebo para los ensayos que excluyeron a los pacientes con eventos adversos durante el período inicial). La evidencia de calidad moderada a baja sugirió asociaciones similares de los opioides con mejoras en el dolor y el funcionamiento físico en comparación con los fármacos antiinflamatorios no esteroides (dolor: WMD, −0.60 cm [95% CI, −1.54 a 0.34 cm]; funcionamiento físico: WMD , −0.90 puntos [95% CI, −2.69 a 0.89 puntos]), antidepresivos tricíclicos (dolor: WMD, −0.13 cm [95% CI, −0.99 a 0.74 cm]; funcionamiento físico: WMD, −5.31 puntos [95% IC, −13.77 a 3.14 puntos]), y anticonvulsivos (dolor: WMD, −0.90 cm [95% CI, −1.65 a −0.14 cm]; funcionamiento físico: WMD, 0.45 puntos [95% CI, −5.77 a 6.66 puntos ]).

Conclusiones y relevancia: En este metanálisis de ECA de pacientes con dolor crónico no canceroso, las pruebas de estudios de alta calidad muestran que el uso de opioides se asocia con mejoras pequeñas, pero estadísticamente significativas, en el dolor y el funcionamiento físico, y un mayor riesgo de vómitos en comparación con el placebo. Las comparaciones de opioides con alternativas no opioides sugieren que el beneficio para el dolor y el funcionamiento pueden ser similares, aunque las pruebas provienen de estudios de calidad baja a moderada.