Nivel socioeconómico y accesibilidad a la atención tras el ictus

En Londres, la privación socioeconómica es un factor de riesgo significativo para la reducción del acceso a la atención al ictus agudo y a largo plazo, y el impacto de la privación puede ser más fuerte en los pacientes de raza negra que en pacientes blancos. Por otra parte, también se ha encontrado que la depresión post-ictus se asocia con peores resultados de salud a largo plazo.

J Neurol Neurosurg Psych, 13/04/2014 “Socioeconomic deprivation and provision of acute and long-term care after stroke: the South London Stroke Register cohort study”

Antecedentes y objetivos: La privación socioeconómica (SED) se asocia con un aumento de la mortalidad después del accidente cerebrovascular, sin embargo, sus asociaciones con la atención al ictus sigue siendo incierta. Se evaluaron los impactos de la SED en la atención aguda del ictus a largo plazo, y se examinaron las diferencias étnicas y las tendencias seculares. Métodos: Se utilizaron datos de 4.202 pacientes con derrame cerebral por primera vez (edad media 70,1 años, 50,4% hombres, 20,4% negros) se midió la puntuación de privación Carstairs, recogida por el registro de derrame cerebral de base poblacional en el sur de Londres, Inglaterra 1995-2010 para cada paciente, teniendo el primero como el menos privado y el segundo a quinto quintiles como SED, y se relacionaron con 20 indicadores de la atención en los modelos de regresión logística multivariante. Resultados: Los pacientes con SED tenían un 29% y 35% de reducción estadísticamente significativas en la probabilidad de ser ingresados en el hospital y hacerse pruebas, respectivamente. El análisis multivariado ajustado odds ratio (OR) para recibir cinco indicadores de la atención al ictus agudo fue de 0,81 (IC del 95%: 0,72 a 0,92). Varió de 0,76 (0,58 a 0,99) en pacientes de raza negra a 0,82 (0,71 a 0,96) en pacientes de raza blanca; y 0,70 (0,58 a 0,84) en los pacientes con accidente cerebrovascular producido antes de 2001 y de 0,89 (0,75-1,05) desde 2001. La  SED se asocia más con la recepción de algún tipo de atención del ictus durante los 5 años de seguimiento, incluyendo la medicación de la fibrilación auricular (0,63 , 0,48 a 0,83), y en los pacientes con fisioterapia y terapia ocupacional negros (0,32 , 0,11 a 0,92). Conclusiones: Existen desigualdades de salud en la atención al ictus en Inglaterra para algunos indicadores importantes, aunque en general se ha mejorado con el tiempo. El impacto de la SED puede ser más fuerte en pacientes de raza negra que en pacientes blancos. Se requieren más esfuerzos para lograr la igualdad de la atención al ictus.