Mortalidad por retraso en el tratamiento del cáncer

Mortalidad por retraso en el tratamiento del cáncer

El impacto del retraso en la mortalidad ahora se puede cuantificar para priorizar y modelar. Un retraso de 4 semanas en el tratamiento del cáncer se asocia con una mayor mortalidad en las indicaciones quirúrgicas, de tratamiento sistémico y de radioterapia para siete tipos de cáncer.

The BMJ, 04/11/2020Mortality due to cancer treatment delay: systematic review and meta-analysis“.

Objetivo: Cuantificar la asociación entre el retraso del tratamiento del cáncer y la mortalidad por cada aumento de cuatro semanas en el retraso para informar las vías de tratamiento del cáncer.

Diseño: Revisión sistemática y metaanálisis.

Fuentes de datos: Estudios publicados en Medline desde el 1 de enero de 2000 al 10 de abril de 2020.

Criterios de elegibilidad para la selección de estudios: Se incluyeron indicaciones curativas, neoadyuvantes y adyuvantes para cirugía, tratamiento sistémico o radioterapia para cánceres de vejiga, mama, colon, recto, pulmón, cuello uterino y cabeza y cuello. La principal medida de resultado fue el cociente de riesgos instantáneos para la supervivencia general por cada retraso de cuatro semanas para cada indicación. El retraso se midió desde el diagnóstico hasta el primer tratamiento, o desde la finalización de un tratamiento hasta el comienzo del siguiente. El análisis primario solo incluyó estudios de alta validez que controlan los principales factores de pronóstico. Se asumió que las razones de riesgo eran log lineales en relación con la supervivencia general y se convirtieron en un efecto por cada retraso de cuatro semanas. Los efectos agrupados se estimaron utilizando modelos de efectos aleatorios de DerSimonian y Laird.

Resultados: La revisión incluyó 34 estudios para 17 indicaciones (n = 1 272.681 pacientes). No se encontraron datos de alta validez para cinco de las indicaciones de radioterapia o para la cirugía de cáncer de cuello uterino. La asociación entre retraso y aumento de la mortalidad fue significativa (P <0,05) para 13 de 17 indicaciones. Los resultados de la cirugía fueron consistentes, con un riesgo de mortalidad por cada retraso de cuatro semanas de 1.06-1.08 (p. ej., colectomía 1.06, intervalo de confianza del 95%: 1.01 a 1.12; cirugía de mama 1.08, 1.03 a 1.13). Las estimaciones para el tratamiento sistémico variaron (rango de razón de riesgo 1.01-1.28). Las estimaciones de radioterapia fueron para la radioterapia radical para el cáncer de cabeza y cuello (índice de riesgo 1.09, intervalo de confianza del 95%: 1.05 a 1.14), radioterapia adyuvante después de la cirugía conservadora de mama (0.98; 0.88 a 1.09) y radioterapia adyuvante para el cáncer de cuello uterino (1.23; 1.00 a 1.50)). Un análisis de sensibilidad de los estudios que habían sido excluidos debido a la falta de información sobre comorbilidades o estado funcional no cambió los hallazgos.

Conclusiones: El retraso del tratamiento del cáncer es un problema en los sistemas de salud de todo el mundo. El impacto del retraso en la mortalidad ahora se puede cuantificar para priorizar y modelar. Incluso un retraso de cuatro semanas en el tratamiento del cáncer se asocia con una mayor mortalidad en las indicaciones quirúrgicas, de tratamiento sistémico y de radioterapia para siete tipos de cáncer. Las políticas centradas en minimizar las demoras a nivel del sistema en el inicio del tratamiento del cáncer podrían mejorar los resultados de supervivencia a nivel de la población.