Mortalidad por enfermedad neurodegenerativa en los futbolistas profesionales

Mortalidad por enfermedad neurodegenerativa en los futbolistas profesionales

En este análisis epidemiológico retrospectivo en los jugadores de fútbol profesionales escoceses, la mortalidad por enfermedad neurodegenerativa fue mayor respecto de los controles y menor para otras enfermedades comunes. Se prescribieron con mayor frecuencia medicamentos relacionados con la demencia a los jugadores que a los controles. Estas observaciones deben confirmarse en estudios de cohortes coincidentes en perspectiva.

Se han informado trastornos neurodegenerativos en atletas de élite que participaron en deportes de contacto. La incidencia de enfermedad neurodegenerativa entre futbolistas profesionales no ha sido bien caracterizada.

Métodos: Llevamos a cabo un estudio de cohorte retrospectivo para comparar la mortalidad de la enfermedad neurodegenerativa en 7.676 jugadores de fútbol profesionales entrenados (identificados a partir de bases de datos de jugadores escoceses) con los de 23.028 controles de la población general que se emparejaron con los jugadores en función del sexo, la edad y grado de privación social. Las causas de muerte han sido determinadas por certificados de defunción. También se compararon los datos sobre medicamentos dispensados para el tratamiento de la demencia en las dos cohortes. La información de prescripción se obtiene del Sistema nacional de información de prescripción.

Resultados: Durante 18 años, murieron 1.180 jugadores de fútbol profesionales (15,4%) y 3.807 controles (16,5%). La mortalidad por todas las causas fue menor entre los jugadores que entre los controles hasta la edad de 70 años y fue mayor a partir de entonces. La mortalidad por cardiopatía isquémica ente los jugadores profesionales que entre los controles (razón de riesgo, 0,80, intervalo de confianza [IC] del 95%, 0,66 a 0,97, p = 0,02), así como la mortalidad por cáncer de pulmón (RR 0,5% (95%) CI, 0,40 a 0,70, P <0,001). La mortalidad por enfermedad neurodegenerativa identificada como primera causa fue del 1,7% en los jugadores de futbol profesionales y del 0,5% en los controles (relación de riesgo secundario, 3.45, IC 95%, 2.11 a 5.62, P <0.001).
En los jugadores de futbol, la mortalidad por enfermedad neurodegenerativa identificada como causa primaria o contribuyente en el certificado de defunción varió de acuerdo al subtipo de enfermedad y enfermedad de Alzheimer (razón de riesgo [ex jugadores versus controles], 5.07, IC 95%, 2.92 a 8.82, P <0.001) y la tasa más baja para la enfermedad de Parkinson (razón de riesgo, 2.15, IC 95%, 1.17 a 3.96, P = 0.01). Los medicamentos relacionados con la demencia se usaron con más frecuencia que en los controles (odds ratio, 4.90, IC 95%, 3.81 a 6.31, P <0.001). La mortalidad por enfermedad neurodegenerativa identificada como primera causa de muerte o causa contribuyente no difieren significativamente entre los porteros y los jugadores de campo (índice de riesgo, 0.73, IC 95%, 0.43 a 1.24, P = 0.24), pero los medicamentos relacionados con la demencia se prescribieron con menos frecuencia a los porteros (índice de probabilidad, 0.41; IC 95%, 0.19 a 0,89, P = 0,02).

Conclusiones: En este análisis epidemiológico retrospectivo, la mortalidad por enfermedad neurodegenerativa fue mayor y menor para otras enfermedades comunes entre los jugadores de fútbol profesionales escoceses respecto de los controles. Se prescribieron con mayor frecuencia medicamentos relacionados con la demencia a los jugadores que a los controles. Estas observaciones deben confirmarse en estudios de cohortes coincidentes en perspectiva.
(Financiado por la Football Association y Professional Footballers’ Association).