Mascarillas para la prevención de infecciones por virus respiratorios en entornos médicos y comunitarios

Mascarillas para la prevención de infecciones por virus respiratorios en entornos médicos y comunitarios

Máscaras para la prevención de la infección por virus respiratorios: mapa de evidencia. ILI = enfermedad similar a la gripe; ECA = ensayo controlado aleatorio; VRI = enfermedad respiratoria viral; MERS-CoV = coronavirus del síndrome respiratorio del Medio Oriente; SARS-CoV = coronavirus agudo severo del síndrome respiratorio. * Solo se incluyeron pruebas de observación para estas infecciones. † Solo se incluyeron pruebas de ECA para estas infecciones. ‡ Respirador N95 o equivalente (por ejemplo, máscara P2).

La evidencia sobre la efectividad de la mascarilla para la prevención de infecciones respiratorias es más sólida en la atención médica que en los entornos comunitarios. Los respiradores N95 pueden reducir el riesgo de SARS-CoV-1 respecto de las mascarillas quirúrgicas en entornos de atención médica, pero la aplicabilidad al SARS-CoV-2 es incierta.


Las recomendaciones sobre mascarillas para prevenir la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) varían.

Propósito: Examinar la efectividad de las mascarillas N95, quirúrgicas y de tela en entornos comunitarios y de atención médica para prevenir las infecciones por virus respiratorios, y los efectos de la reutilización o el uso prolongado de las mascarillas N95.

Fuentes de datos: Múltiples bases de datos electrónicas, incluida la base de datos COVID-19 de la Organización Mundial de la Salud y el servidor de preimpresión medRxiv (2003 hasta el 14 de abril de 2020; vigilancia hasta el 2 de junio de 2020), y listas de referencias.

Selección de estudios: Se incluyeron ensayos aleatorios de mascarillas y riesgo de infección por virus respiratorios, incluido el coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV-2), y estudios de observación sobre el uso de mascarillas y el riesgo de infección por coronavirus. Se incorporarán nuevas pruebas mediante el uso de métodos de revisión de vida.

Extracción de datos: Un revisor resumió los datos y evaluó las limitaciones metodológicas; un segundo revisor proporcionó la verificación.

Síntesis de datos: Se incluyeron 39 estudios (18 ensayos controlados aleatorios y 21 estudios observacionales; 33.867 participantes). Ningún estudio evaluó la reutilización o el uso extendido de respiradores N95. La evidencia sobre el SARS-CoV-2 se limitó a 2 estudios observacionales con serias limitaciones. El uso comunitario de mascarillas posiblemente se asoció con un menor riesgo de infección por SARS-CoV-1 en estudios observacionales. En entornos de atención de salud de riesgo alto o moderado, los estudios observacionales encontraron que el riesgo de infección por SARS-CoV-1 y el coronavirus del síndrome respiratorio del Medio Oriente probablemente disminuyó con el uso de mascarillas respecto del no uso, y posiblemente disminuyó con N95 versus el uso de mascarillas quirúrgicas. Los ensayos aleatorios en entornos comunitarios posiblemente no encontraron diferencias entre N95 respecto de mascarillas quirúrgicas, y probablemente ninguna diferencia entre mascarillas quirúrgicas versus ninguna mascarilla para el riesgo de gripe o enfermedad similar a la gripe, pero el cumplimiento fue bajo. En entornos de atención médica, el N95 y las mascarillas quirúrgicas probablemente se asociaron con riesgos similares para enfermedades similares a la gripe e infección viral confirmada por laboratorio; en la enfermedad respiratoria clínica fue inconsistente. Los síntomas molestos fueron comunes.

Limitaciones: Hubo pocos estudios de SARS-CoV-2, los estudios observacionales tienen limitaciones metodológicas y la revisión se realizó mediante métodos simplificados.

Conclusión: La evidencia sobre la efectividad de la mascarilla para la prevención de infecciones respiratorias es más sólida en la atención médica que en los entornos comunitarios. Los respiradores N95 pueden reducir el riesgo de SARS-CoV-1 respecto de las mascarillas quirúrgicas en entornos de atención médica, pero la aplicabilidad al SARS-CoV-2 es incierta.
Fuente de financiación primaria: Agency for Healthcare Research and Quality.