La evolución de la atrofia cerebral en la enfermedad de Alzheimer se correlaciona con la imagen de la tau-PET basal

La evolución de la atrofia cerebral en la enfermedad de Alzheimer se correlaciona con la imagen de la tau-PET basal

Estos datos apoyan modelos de enfermedad en los que la patología tau es un importante impulsor de la neurodegeneración local, y resaltan la relevancia de la tau-PET como una herramienta de medicina de precisión para ayudar a predecir la progresión de cada paciente y diseñar futuros ensayos clínicos.


Las placas de β-amiloide y los ovillos neurofibrilares que contienen tau son los dos signos distintivos neuropatológicos de la enfermedad de Alzheimer (EA) y se cree que juegan un papel crucial en una cascada neurodegenerativa que conduce a la demencia. Ambas lesiones ahora se pueden visualizar in vivo utilizando radiotrazadores de tomografía por emisión de positrones (PET), lo que abre nuevas oportunidades para estudiar los mecanismos de la enfermedad y mejorar la evaluación diagnóstica y pronóstica de los pacientes.

En un grupo de 32 pacientes en estadios de EA sintomáticos tempranos, probamos si el β-amiloide y el tau-PET podían predecir la atrofia cerebral posterior medida usando imágenes de resonancia magnética longitudinal obtenidas en el momento de la PET y 15 meses después. Los análisis cuantitativos mostraron que la intensidad global de la señal de la tau-PET, pero no de β-amiloide-PET, predijeron la tasa de atrofia posterior, independiente del grosor cortical basal. Investigaciones adicionales demostraron que la distribución específica de la señal de tau-PET era un fuerte indicador de la topografía de la atrofia futura a nivel de cada paciente y que la relación entre el tau-PET basal y la atrofia posterior era particularmente fuerte en pacientes más jóvenes.

Estos datos apoyan modelos de enfermedad en los que la patología tau es un importante impulsor de la neurodegeneración local y resaltan la relevancia de la tau-PET como una herramienta de medicina de precisión para ayudar a predecir la progresión de cada paciente y diseñar futuros ensayos clínicos.