Intervenciones de ejercicio y creencias del paciente en personas con artrosis de cadera y rodilla

Intervenciones de ejercicio y creencias del paciente en personas con artrosis de cadera y rodilla

El dolor crónico de cadera y rodilla afecta todos los dominios de la vida de las personas. Las creencias de las personas sobre el dolor crónico moldean sus actitudes y comportamientos sobre cómo manejar su dolor. La gente está confundida sobre la causa de su dolor y desconcertada por su variabilidad y aleatoriedad. Sin la información y el asesoramiento adecuados de los profesionales de la salud, las personas no saben lo que deben o no deben hacer y, en consecuencia, evitan las actividades por temor a causar daños. La participación en programas de ejercicios puede mejorar levemente la función física, la depresión y el dolor. Puede mejorar ligeramente la autonomía y la función social, aunque es probable que haya poca o ninguna diferencia en la ansiedad. Proporcionar tranquilidad y consejos claros sobre el valor del ejercicio para controlar los síntomas y las oportunidades de participar en programas de ejercicio que las personas consideran agradables y relevantes, puede alentar una mayor participación en el ejercicio, lo que brinda una amplia gama de beneficios a una gran población de personas.

Rev Cochrane, 17/04/2018“Exercise interventions and patient beliefs for people with hip, knee or hip and knee osteoarthritis: a mixed methods review”

http://cochranelibrary-wiley.com/doi/10.1002/14651858.CD010842.pub2/full

 

El dolor articular periférico crónico debido a la artrosis (AR) (osteoartritis) es extremadamente frecuente y una de las principales causas de disfunción física y sufrimiento psicosocial. Se recomienda hacer ejercicio para reducir el dolor articular y mejorar la función física, pero se desconoce el efecto del ejercicio sobre la función psicosocial (creencias sobre la salud, depresión, ansiedad y calidad de vida) en esta población.

Objetivos: Mejorar nuestra comprensión de la interrelación compleja entre el dolor, los efectos psicosociales, la función física y el ejercicio.

Métodos de búsqueda: Los revisores buscaron en 23 bases de datos clínicas, de salud pública, de psicología y de atención social y otros 25 recursos relevantes, incluidos los registros de ensayos hasta marzo de 2016. Revisamos las listas de referencias de los estudios incluidos para los estudios pertinentes. Contactamos con expertos clave sobre estudios no publicados.

Criterios de selección:
Para ser incluidos en la síntesis cuantitativa, los estudios tenían que ser ensayos controlados aleatorios de programas de ejercicio basados en tierra o agua en comparación con un grupo de control que consistía en ningún tratamiento o intervención sin ejercicio (como medicación, educación del paciente) que midiera el dolor o función, y al menos un resultado psicosocial (autoeficacia, depresión, ansiedad, calidad de vida). Los participantes debían tener 45 años o más, con un diagnóstico clínico de AR (según lo definido por el estudio) o dolor crónico autoinformado de cadera o rodilla (o ambos) (definido como más de seis meses de duración).
Para ser incluidos en la síntesis cualitativa, los estudios debían haber informado las opiniones y experiencias de los programas basados en el ejercicio (por ejemplo, sus puntos de vista, comprensión, experiencias y creencias sobre la utilidad del ejercicio en el tratamiento del dolor crónico / AR).

Conclusiones de los autores: El dolor crónico de cadera y rodilla afecta todos los dominios de la vida de las personas. Las creencias de las personas sobre el dolor crónico moldean sus actitudes y comportamientos sobre cómo manejar su dolor. La gente está confundida sobre la causa de su dolor y desconcertada por su variabilidad y aleatoriedad. Sin la información y el asesoramiento adecuados de los profesionales de la salud, las personas no saben lo que deben o no deben hacer y, en consecuencia, evitan las actividades por temor a causar daños. La participación en programas de ejercicios puede mejorar levemente la función física, la depresión y el dolor. Puede mejorar ligeramente la autonomía y la función social, aunque es probable que haya poca o ninguna diferencia en la ansiedad. Proporcionar tranquilidad y consejos claros sobre el valor del ejercicio para controlar los síntomas y las oportunidades de participar en programas de ejercicio que las personas consideran agradables y relevantes, puede alentar una mayor participación en el ejercicio, lo que brinda una amplia gama de beneficios a una gran población de personas.