Estatinas para la prevención primaria de eventos cardiovasculares y mortalidad en adultos mayores y muy ancianos con y sin diabetes tipo 2

Estatinas para la prevención primaria de eventos cardiovasculares y mortalidad en adultos mayores y muy ancianos con y sin diabetes tipo 2

En los mayores de 74 años sin diabetes tipo 2, el tratamiento con estatinas no se asocia con reducción de la enfermedad cardiovascular (ECV) aterosclerótica ni con la mortalidad por todas las causas, incluso cuando la incidencia de ECV aterosclerótica fue mayor que los umbrales de riesgo propuestos para el uso de estatinas. En presencia de diabetes, el uso de estatinas se asocia con reducciones en la incidencia de ECV aterosclerótica y en la mortalidad por todas las causas. Este efecto disminuye después de los 85 años y desaparece en nonagenarios.

BMJ, 05/09/2018“Statins for primary prevention of cardiovascular events and mortality in old and very old adults with and without type 2 diabetes: retrospective cohort study”

https://www.bmj.com/content/362/bmj.k3359?utm_medium=email&utm_campaign_name=201809250&utm_source=etoc_weekly

 

Objetivo: Evaluar si el tratamiento con estatinas se asocia con una reducción de la enfermedad cardiovascular (ECV) aterosclerótica y la mortalidad en adultos mayores y muy ancianos con y sin diabetes.

Diseño: Estudio de cohorte retrospectivo.

Ámbito: La base de datos del sistema catalán de atención primaria (SIDIAP), España, 2006-15.

Participantes: 46.864 personas de 75 años o más sin una ECV aterosclerótica reconocida clínicamente. Los participantes fueron estratificados por la presencia de diabetes mellitus tipo 2 y como usuarios nuevos de estatinas o no usuarios.

Principales medidas de resultado: Se comparó la incidencia de ECV aterosclerótica y la mortalidad por todas las causas utilizando el modelo de riesgos proporcionales de Cox, ajustado por la puntuación de propensión del tratamiento con estatinas. La relación de edad con el efecto de las estatinas se evaluó mediante un enfoque categórico, estratificando el análisis por grupos de edad mayores (75-84 años) y muy mayores (≥85 años), y un análisis continuo, utilizando un modelo aditivo de riesgo proporcional de Cox.

Resultados: La cohorte incluyó a 46.864 participantes (edad media de 77 años, 63% de mujeres, mediana de seguimiento de 5,6 años). En participantes sin diabetes, las razones de riesgo para el uso de estatinas en personas de 75-84 años fueron 0,94 (intervalo de confianza del 95%: 0,86 a 1,04) para la ECV aterosclerótica y 0,98 (0,91 a 1,05) para la mortalidad por cualquier causa, y en aquellos de 85 años o más fueron 0.93 (0.82 a 1.06) y 0.97 (0.90 a 1.05), respectivamente. En participantes con diabetes, la relación de riesgo del uso de estatinas en 75-84 años fue de 0,76 (0,65 a 0,89) para ECV aterosclerótica y 0,84 (0,75 a 0,94) para mortalidad por todas las causas, y en aquellos de 85 años o más fueron 0,82 (0,53 a 1,26) y 1,05 (0,86 a 1,28), respectivamente. Del mismo modo, el análisis del efecto de la edad en una escala continua, utilizando splines, corroboró la falta de efecto de estatinas beneficiosas para la ECV aterosclerótica y la mortalidad por todas las causas en los participantes sin diabetes mayores de 74 años. En los participantes con diabetes, las estatinas mostraron un efecto protector contra la ECV aterosclerótica y la mortalidad por cualquier causa; este efecto se redujo sustancialmente más allá de la edad de 85 años y desapareció en nonagenarios.

Conclusiones: En participantes mayores de 74 años sin diabetes tipo 2, el tratamiento con estatinas no se asoció con una reducción de la enfermedad cardiovascular (ECV) aterosclerótica ni con la mortalidad por todas las causas, incluso cuando la incidencia de ECV aterosclerótica fue estadísticamente significativamente mayor que los umbrales de riesgo propuestos para el uso de estatinas. En presencia de diabetes, el uso de estatinas se asoció de forma estadísticamente significativa con reducciones en la incidencia de ECV aterosclerótica y en la mortalidad por todas las causas. Este efecto disminuyó después de los 85 años y desapareció en nonagenarios.