El ejercicio en la edad adulta puede invertir los efectos cardíacos del envejecimiento por la vida sedentaria anterior: ensayo controlado aleatorizado

El ejercicio en la edad adulta puede invertir los efectos cardíacos del envejecimiento por la vida sedentaria anterior: ensayo controlado aleatorizado

En adultos sanos de mediana edad previamente sedentarios, 2 años de entrenamiento físico mejoran la captación máxima de oxígeno y reducen la rigidez cardíaca. Por lo tanto, el entrenamiento regular con ejercicios puede proporcionar protección contra el riesgo futuro de insuficiencia cardíaca con una fracción de eyección preservada, al evitar el aumento de la rigidez cardíaca atribuible al envejecimiento sedentario.

Circulation, 08/01/2018 “Reversing the Cardiac Effects of Sedentary Aging in Middle Age—A Randomized Controlled Trial: Implications For Heart Failure Prevention”

http://circ.ahajournals.org/content/early/2018/01/03/CIRCULATIONAHA.117.030617 

 

La mala condición física en la edad madura es un factor de riesgo para la insuficiencia cardíaca, particularmente la insuficiencia cardíaca con una fracción de eyección preservada. El desarrollo de insuficiencia cardíaca con una fracción de eyección preservada probablemente esté mediado por un aumento de la rigidez del ventrículo izquierdo (VI), una consecuencia del envejecimiento sedentario. En este ensayo prospectivo, de grupos paralelos, aleatorizado y controlado, examinamos el efecto de 2 años de entrenamiento supervisado de alta intensidad sobre la rigidez del ventrículo izquierdo.

Métodos: 61 participantes (48% hombres) sanos, sedentarios, de mediana edad (53 ± 5 años) fueron asignados aleatoriamente a 2 años de entrenamiento (n = 34) o a controles con atención habitual (controles, n = 27). Se realizaron cateterismo cardíaco derecho y ecocardiografía tridimensional con manipulaciones de precarga para definir las relaciones volumen-presión telediastólica del VI y las curvas de Frank-Starling. La rigidez del VI se calculó mediante el ajuste de la curva diastólica presión-volumen. Se midió la captación máxima de oxígeno (Vo2max) para cuantificar los cambios en la aptitud.

Resultados: 53 participantes completaron el estudio. La adherencia a las sesiones de ejercicio prescritas fue del 88 ± 11%. La Vo2max aumentó en un 18% (entrenamiento: pre 29.0 ± 4.8 final 34.4 ± 6.4; control: pre 29.5 ± 5.3 final 28.7 ± 5.4, grupo × tiempo P <0.001), y la rigidez del VI se redujo (desplazamiento hacia la derecha / hacia abajo en el relaciones presión-volumen final-diastólica, rigidez de entrenamiento pre-ejercicio constante 0,072 ± 0,037 para el entrenamiento después del ejercicio 0,051 ± 0,0268, P = 0,0018), mientras que no hubo cambio en los controles (grupo × tiempo P <0,001; constante de rigidez previa 0,0635 ± 0,026, después 0,062 ± 0,031, P = 0,83). El ejercicio incrementó el volumen telediastólico del VI (grupo × tiempo P <0,001), mientras que la presión capilar pulmonar no cambió, proporcionando un mayor volumen sistólico para cualquier presión de llenado (carga × grupo × tiempo P = 0,007).

Conclusiones: En adultos sanos de mediana edad previamente sedentarios, 2 años de entrenamiento físico mejoraron la captación máxima de oxígeno y redujeron la rigidez cardíaca. El entrenamiento regular con ejercicios puede proporcionar protección contra el riesgo futuro de insuficiencia cardíaca con una fracción de eyección preservada, al evitar el aumento de la rigidez cardíaca atribuible al envejecimiento sedentario.