Eficacia de 4 estrategias de tratamiento de la hipertensión arterial para prevenir la carga de enfermedad cardiovascular

Eficacia de 4 estrategias de tratamiento de la hipertensión arterial para prevenir la carga de enfermedad cardiovascular

Elegibilidad de los pacientes para el tratamiento reductor de la presión arterial basado en tres estrategias

Una estrategia basada en el riesgo cardiovascular (QRISK2 ≥10%) podría prevenir más de un tercio adicional de eventos de enfermedades cardiovasculares que la directriz NICE 2011 y un quinto más que la directriz NICE 2019, con una eficiencia similar respecto al número de pacientes tratados por evento evitado.

The Lancet, 25/07/2019Eligibility and subsequent burden of cardiovascular disease of four strategies for blood pressure-lowering treatment: a retrospective cohort study

Las recomendaciones de tratamiento a nivel mundial para reducir la presión arterial continúan siendo guiadas principalmente por los umbrales de presión arterial, a pesar de la fuerte evidencia de que los beneficios de la reducción de la presión arterial se observan en pacientes de todo el espectro de la presión arterial. En este estudio, nuestro objetivo fue investigar las implicaciones de estrategias alternativas para ofrecer tratamiento de la presión arterial, utilizando el Reino Unido como ejemplo ilustrativo.

Métodos: Hicimos un estudio de cohorte retrospectivo en pacientes de atención primaria de 30 a 79 años sin enfermedad cardiovascular, utilizando datos del UK’s Clinical Practice Research Datalink vonculado al Hospital Episode Statistics and Office for National Statistics mortality. Evaluamos y comparamos cuatro estrategias diferentes para determinar la elegibilidad para el tratamiento: usando la directriz 2011 del Instituto Nacional de Salud y Excelencia en la Atención (NICE) del Reino Unido, o la directriz NICE propuesta para 2019, o la presión arterial sola (umbral ≥140 / 90 mm Hg), o el pronóstico del riesgo cardiovascular a 10 años (puntuación QRISK2 ≥10%). Los pacientes fueron seguidos hasta la aparición más temprana de un diagnóstico de enfermedad cardiovascular, muerte o finalización del período de seguimiento (31 de marzo de 2016). Para cada estrategia, estimamos la proporción de pacientes elegibles para el tratamiento y el número de eventos cardiovasculares que podrían prevenirse con el tratamiento. Luego estimamos la elegibilidad y el número de eventos que ocurrirían durante 10 años en la población general del Reino Unido.

Resultados: Entre el 1 de enero de 2011 y el 31 de marzo de 2016, 1.222.670 pacientes fueron seguidos en la cohorte durante una mediana de 4,3 años (IQR 2,5–5,2). 271.963 (22,2%) pacientes fueron elegibles para el tratamiento bajo la guía NICE 2011, 327.429 (26,8%) bajo la propuesta de la guía NICE 2019, 481.859 (39,4%) en base a la de un umbral de presión arterial de 140/90 mm Hg o más, y 357.840 (29,3%) en base a un umbral QRISK2 del 10% o más. Durante el seguimiento, 32.183 pacientes fueron diagnosticados con enfermedad cardiovascular (tasa global 7,1 por 1000 años-persona, IC 95% 7,0–7,2). Las tasas de eventos cardiovasculares en pacientes elegibles para cada estrategia fueron 15,2 por 1000 personas-año (IC 95% 15,0–15,5) según la directriz NICE 2011, 14,9 (14,7–15,1) según la propuesta de la guía NICE 2019, 11,4 (11,3–11,6) con el umbral de presión arterial solo, y 16,9 (16,7–17,1) con el umbral QRISK2 solo. Trasladado a la población del Reino Unido, estimamos que se evitarían 233.152 eventos bajo la guía NICE 2011 (28 pacientes debían tratarse durante 10 años para evitar un evento), 270.233 bajo la guía NICE 2019 (29 pacientes), 301.523 usando un umbral de presión arterial (38 pacientes) y 322.921 usando el umbral QRISK2 (27 pacientes).

Interpretación: Una estrategia basada en el riesgo cardiovascular (QRISK2 ≥10%) podría prevenir más de un tercio adicional de eventos de enfermedades cardiovasculares que la directriz NICE 2011 y un quinto más que la directriz NICE 2019, con una eficiencia similar respecto al número de pacientes tratados por evento evitado.

Fondos: National Institute for Health Research.