Efectos de una dieta baja en carbohidratos en el gasto de energía durante el mantenimiento de la pérdida de peso

Efectos de una dieta baja en carbohidratos en el gasto de energía durante el mantenimiento de la pérdida de peso

Cambio en el gasto total de energía, resultado primario, en los análisis por intención de tratar (arriba) y por protocolo (abajo). Los datos se muestran como cambio promedio desde el inicio de la fase de prueba, con paréntesis que representan 1 error estándar por encima y por debajo de la media. Pruebas de P uniformidad en los grupos de dieta para el promedio de cambios en el punto medio y final de la fase de prueba

Reducir los carbohidratos en la dieta incrementa el gasto de energía durante el mantenimiento de la pérdida de peso, de acuerdo con el modelo de carbohidratos e insulina. Este efecto metabólico puede mejorar el éxito del tratamiento de la obesidad, especialmente entre aquellos con alta secreción de insulina.

BMJ, 14/11/2018“Effects of a low carbohydrate diet on energy expenditure during weight loss maintenance: randomized trial”

 

Objetivo: Determinar los efectos de las dietas que varían en la proporción de carbohidratos hacia grasas en el gasto total de energía.

Diseño: Ensayo aleatorizado.

Ámbito: Colaboración multicéntrica en dos sitios de EE. UU., de agosto de 2014 a mayo de 2017.

Participantes: 164 adultos de 18 a 65 años con un índice de masa corporal de 25 o más.

Intervenciones: Después de una pérdida de peso del 12% (dentro de un 2%) con una dieta inicial, los participantes fueron asignados al azar a una de las tres dietas de prueba según el contenido de carbohidratos (alto, 60%, n = 54; moderado, 40%, n = 53; o bajo, 20%, n = 57) durante 20 semanas. Las dietas de prueba se controlaron para el aporte de proteínas y se ajustaron con la energía necesaria para mantener la pérdida de peso hasta 2 kg. Para probar la modificación del efecto predicha por el modelo de carbohidrato-insulina, la muestra se dividió en tercios de la secreción de insulina antes de la pérdida de peso (concentración de insulina 30 minutos después de la glucosa oral).

Medidas de resultado principales: El resultado primario fue el gasto total de energía, medido con doubly labeled water, por análisis de intención de tratar. El análisis por protocolo incluyó participantes que mantuvieron la pérdida de peso deseada, lo que podría proporcionar una estimación del efecto más precisa. Los resultados secundarios fueron el gasto energético en reposo, las medidas de actividad física y los niveles de las hormonas metabólicas leptina y grelina.

Resultados: El gasto total de energía difirió según la dieta en el análisis por intención de tratar (n = 162, P = 0,002), con una tendencia lineal de 52 kcal / d (intervalo de confianza del 95%, 23 a 82) por cada 10% de disminución en la contribución de los carbohidratos a la ingesta total de energía (1 kcal = 4.18 kJ = 0.00418 MJ). El cambio en el gasto total de energía fue 91 kcal / d (intervalo de confianza del 95% −29 a 210) mayor en los participantes asignados a la dieta moderada en carbohidratos y 209 kcal / d (91 a 326) mayor en aquellos asignados a la dieta baja en carbohidratos en comparación con la dieta alta en carbohidratos. En el análisis por protocolo (n = 120, P <0,001), las diferencias respectivas fueron 131 kcal / d (−6 a 267) y 278 kcal / d (144 a 411). Entre los participantes en el tercio más alto de la secreción de insulina antes de la pérdida de peso, la diferencia entre la dieta baja en carbohidratos y alta fue de 308 kcal / d en el análisis por intención de tratar y 478 kcal / d en el análisis por protocolo (P <0,004). La grelina fue significativamente menor en los participantes asignados a la dieta baja en carbohidratos en comparación con los asignados a la dieta alta en carbohidratos (ambos análisis). La leptina también fue significativamente más baja en los participantes asignados a la dieta baja en carbohidratos (por protocolo).

Conclusiones: De acuerdo con el modelo de carbohidratos e insulina, reducir los carbohidratos en la dieta incrementó el gasto de energía durante el mantenimiento de la pérdida de peso. Este efecto metabólico puede mejorar el éxito del tratamiento de la obesidad, especialmente entre aquellos con alta secreción de insulina.