Efectos de los parches de nicotina sobre la abstinencia antes de dejar de fumar

Efectos de los parches de nicotina sobre la abstinencia antes de dejar de fumar

La evidencia es insuficiente para mostrar con confianza que el tratamiento con parches de nicotina (precarga) aumenta la abstinencia posterior de fumar. El efecto beneficioso parece haber sido enmascarado por una reducción concurrente en el uso de vareniclina en las personas que usan precarga de nicotina.

BMJ, 13/06/2018“Effects on abstinence of nicotine patch treatment before quitting smoking: parallel, two arm, pragmatic randomised trial”

https://www.bmj.com/content/361/bmj.k2164?utm_medium=email&utm_campaign_name=201806166&utm_source=etoc_weekly

 

Objetivo: Examinar la efectividad de un parche de nicotina usado durante cuatro semanas antes de un intento de dejar de fumar.

Diseño: Ensayo controlado aleatorizado open label.

Ámbito: Clínicas de atención primaria y para dejar de fumar en Inglaterra, 2012-15.

Participantes: 1.792 adultos que eran fumadores diarios con dependencia del tabaco. 899 fueron asignados al brazo de tratamiento (precarga) y 893 al brazo de control.

Intervenciones: Los participantes fueron aleatorizados 1: 1, utilizando bloques ocultos permutados aleatoriamente estratificados por centro, bien mediante farmacoterapia estándar para dejar de fumar y apoyo conductual o el mismo tratamiento suplementado por cuatro semanas de uso de parche de nicotina de 21 mg antes de dejar de fumar: “precarga”.

Principales medidas de resultado: El resultado primario fue la abstinencia prolongada confirmada bioquímicamente a los seis meses. Los resultados secundarios fueron abstinencia prolongada a las cuatro semanas y 12 meses.

Resultados: 157/899 (17,5%) participantes en el brazo de precarga y 129/893 (14,4%) en el brazo de control lograron la abstinencia validada bioquímicamente a los seis meses: diferencia 3,0% (intervalo de confianza del 95%: -0,4% a 6,4%), odds ratio 1,25 (intervalo de confianza del 95% 0,97 a 1,62), P = 0,08 en el análisis primario. Hubo un desequilibrio entre los brazos en la frecuencia de uso de vareniclina como tratamiento posterior a la cesación, y el ajuste planificado dio una razón de posibilidades para el efecto de precarga de 1,34 (intervalo de confianza del 95%: 1,03 a 1,73), P = 0,03: diferencia 3,8 % (0,4% a 7,2%). A las cuatro semanas, la diferencia en abstinencia prolongada no ajustada para el uso de vareniclina fue odds ratio 1,21 (1,00 a 1,48), diferencia 4,3% (0,0% a 8,7%), P = 0,05, y ajustada para el uso de vareniclina fue 1,32 (1,08 a 1,62) P = 0,007. A los 12 meses, la razón de posibilidades fue 1,28 (0,97 a 1,69), diferencia 2,7% (-0,4% a 5,8%), P = 0,09 no ajustada para el uso de vareniclina y después del ajuste fue 1,36 (1,02 a 1,80) P = 0,04. El 5,9% de los participantes suspendió la precarga debido a la intolerancia. Se observaron síntomas gastrointestinales, principalmente náuseas, en el 4,0% (2,2% a 5,9%) más personas en el brazo de precarga que en el brazo de control. Ocho eventos adversos graves ocurrieron en el brazo de precarga y ocho en el brazo de control (odds ratio 0,99, 0,36 a 2,75).

Conclusiones: La evidencia fue insuficiente para mostrar con confianza que el tratamiento con parches de nicotina (precarga) aumente la abstinencia posterior de fumar. El efecto beneficioso parece haber sido enmascarado por una reducción concurrente en el uso de vareniclina en personas que usan precarga de nicotina, por lo que estudios futuros deberían explorar formas de mitigar este efecto involuntario.