Efecto del calzado biomecánico sobre el dolor por osteoartritis (artrosis) de rodilla

Efecto del calzado biomecánico sobre el dolor por osteoartritis (artrosis) de rodilla

Entre los participantes con dolor de rodilla por artrosis, el uso de calzado biomecánico en comparación con el calzado de control obtuvo una mejoría del dolor a las 24 semanas de seguimiento estadísticamente significativa, pero de importancia clínica incierta. Se necesita más investigación para evaluar la eficacia y seguridad a largo plazo, así como la replicación, antes de llegar a conclusiones sobre el valor clínico de este dispositivo.


La terapia biomecánica mediante calzado calibrado individualmente puede mejorar el dolor y la función física en personas con artrosis (osteoartritis) sintomática de rodilla, pero los beneficios de esta terapia no están claros.

Objetivo: Evaluar el efecto de una terapia de calzado biomecánico versus calzado de control durante 24 semanas de seguimiento.

Diseño, escenario y participantes: Ensayo clínico aleatorizado realizado en un hospital universitario suizo. Los participantes (N = 220) con osteoartritis de rodilla sintomática confirmada radiológicamente fueron reclutados entre el 20 de abril de 2015 y el 10 de enero de 2017. La última visita del participante tuvo lugar el 15 de agosto de 2017.

Intervenciones: Los participantes fueron asignados al azar a calzado biomecánico que involucraba zapatos con vainas convexas externas ajustables individualmente unidas a la capa externa de la suela (n = 111) o para el calzado de control (n = 109) que tenía vainas en la capa externa de la suela visibles que no eran ajustables y no creaban una superficie convexa para caminar.

Principales resultados y medidas: El resultado primario fue el dolor de rodilla a las 24 semanas de seguimiento evaluado con la puntuación de dolor Western Ontario and McMaster Universities Osteoarthritis Index (WOMAC) estandarizado para variar de 0 (sin síntomas) a 10 (síntomas extremos). Los resultados secundarios incluyeron la función física de WOMAC y los subpuntos de rigidez y la puntuación global de WOMAC, que van desde 0 (sin síntomas) a 10 (síntomas extremos) a las 24 semanas de seguimiento, y eventos adversos graves.

Resultados: Entre los 220 participantes asignados al azar (edad media, 65,2 años [DE, 9,3 años]; 104 mujeres [47,3%]), 219 recibieron el tratamiento asignado y 213 (96,8%) completaron el seguimiento. A las 24 semanas de seguimiento, la puntuación media estandarizada del dolor WOMAC mejoró de 4,3 a 1,3 en el grupo de calzado biomecánico y de 4,0 a 2,6 en el grupo de calzado de control (diferencia entre los grupos en las puntuaciones a las 24 semanas de seguimiento, – 1,3 [IC 95%, −1,8 a −0,9]; P <,001). Los resultados fueron consistentes para el puntaje de la función física de WOMAC (diferencia entre grupos, -1,1 [IC del 95%, -1,5 a -0,7]), puntuación de rigidez de WOMAC (diferencia entre grupos, -1,4 [IC del 95%, -1,9 a – 0.9]) y la puntuación global de WOMAC (diferencia entre grupos, −1.2 [IC 95%, −1.6 a −0.8]) a las 24 semanas de seguimiento. Se produjeron tres eventos adversos graves en el grupo de calzado biomecánico en comparación con 9 en el grupo de calzado de control (2,7% frente a 8,3%, respectivamente); ninguno estaba relacionado con el tratamiento.

Conclusiones y relevancia: Entre los participantes con dolor de rodilla por osteoartritis, el uso de calzado biomecánico en comparación con el calzado de control obtuvo una mejora del dolor a las 24 semanas de seguimiento que fue estadísticamente significativa, pero de importancia clínica incierta. Se necesitaría más investigación para evaluar la eficacia y seguridad a largo plazo, así como la replicación, antes de llegar a conclusiones sobre el valor clínico de este dispositivo.