Efecto de un programa de ejercicios en el hogar después de una caída en adultos mayores de alto riesgo

Efecto de un programa de ejercicios en el hogar después de una caída en adultos mayores de alto riesgo

En los adultos mayores que reciben atención en una clínica de prevención de caídas después de una caída, un programa de ejercicios de entrenamiento de fuerza y equilibrio en el hogar reduce significativamente la tasa de caídas subsiguientes en comparación con la atención habitual brindada por un geriatra. Estos hallazgos apoyan el uso de este programa de ejercicios domiciliarios para la prevención secundaria de caídas, pero requieren la replicación en otros entornos clínicos.

JAMA, 04/06/2019Effect of a Home-Based Exercise Program on Subsequent Falls Among Community-Dwelling High-Risk Older Adults After a Fall. A Randomized Clinical Trial

Importancia: No se sabe si el ejercicio reduce las caídas subsiguientes en adultos mayores de alto riesgo que ya han experimentado una caída.

Objetivo: Evaluar el efecto de un programa de ejercicios en el hogar como una estrategia de prevención de caídas en adultos mayores que fueron remitidos a una clínica de prevención de caídas después de una caída de índice.

Diseño, entorno y participantes: Ensayo clínico aleatorizado, simple ciego de 12 meses realizado entre el 22 de abril de 2009 y el 5 de junio de 2018, en adultos de al menos 70 años que tuvieron una caída en los últimos 12 meses y fueron reclutados de una clínica de prevención de caídas.

Intervenciones: Se asignó al azar a los participantes para que recibieran la atención habitual más un programa de ejercicios de reentrenamiento de la fuerza y el equilibrio en el hogar impartido por un fisioterapeuta (grupo de intervención; n = 173) o atención habitual, que consiste en la atención de prevención de caídas brindada por un geriatra (grupo de atención habitual; n = 172). Ambos fueron proporcionados durante 12 meses.

Principales resultados y medidas: El resultado primario fue el número de caídas autoinformadas en 12 meses. Los datos de eventos adversos se recopilaron solo en el grupo de ejercicio y consistieron en caídas, lesiones o dolor muscular relacionado con la intervención de ejercicio.

Resultados: Entre 345 pacientes asignados al azar (edad media, 81,6 [SD, 6,1] años; 67% mujeres), 296 (86%) completaron el ensayo. Durante un seguimiento promedio de 338 (SD, 81) días, se produjeron un total de 236 caídas entre 172 participantes en el grupo de ejercicios, mientras que 366 caídas entre 172 participantes en el grupo de atención habitual. Las tasas de incidencia estimadas de caídas por persona-año fueron 1,4 (IC 95%, 0.1-2.0) versus 2,1 (IC 95%, 0.1-3.2), respectivamente. La diferencia absoluta en la incidencia de caídas fue de 0,74 (IC 95%, 0.04-1.78; P = .006) caídas por persona-año y la tasa de incidencia fue de 0,64 (IC 95%, 0.46-0.90; P = .009). No se informaron eventos adversos relacionados con la intervención.

Conclusiones y relevancia: Entre los adultos mayores que reciben atención en una clínica de prevención de caídas después de una caída, un programa de ejercicios de entrenamiento de fuerza y equilibrio en el hogar redujo significativamente la tasa de caídas subsiguientes en comparación con la atención habitual brindada por un geriatra. Estos hallazgos apoyan el uso de este programa de ejercicios domiciliarios para la prevención secundaria de caídas, pero requieren la replicación en otros entornos clínicos