Efecto de la reducción de la medicación antihipertensiva en el control de la presión arterial de hipertensos >80 años

Efecto de la reducción de la medicación antihipertensiva en el control de la presión arterial de hipertensos >80 años

Una estrategia de reducción de la medicación en pacientes mayores de 80 años tratados con múltiples medicamentos antihipertensivos, mantiene un control de la presión arterial sistólica no inferior a la atención habitual a las 12 semanas. Los hallazgos sugieren que la reducción de la medicación antihipertensiva en algunos pacientes mayores con hipertensión no está asociada con un cambio sustancial en el control de la presión arterial, aunque se necesita más investigación para comprender los resultados clínicos a largo plazo.

Se recomienda la prescripción de medicamentos antihipertensivos para algunos pacientes mayores con polifarmacia y multimorbilidad cuando los beneficios del tratamiento continuo pueden no ser mayores que los daños.

Objetivo: Este estudio tuvo como objetivo establecer si la reducción de la medicación antihipertensiva es posible sin cambios significativos en el control de la presión arterial sistólica o eventos adversos durante el seguimiento de 12 semanas.

Diseño, entorno y participantes: El ensayo de Optimización del tratamiento para la hipertensión sistólica leve en el anciano (OPTIMIZE) fue un ensayo aleatorizado, no ciego, de no inferioridad, realizado en 69 centros de atención primaria en Inglaterra. Los participantes, cuyo médico de atención primaria los consideró apropiados para la reducción de la medicación, tenían 80 años o más, tenían una presión arterial sistólica inferior a 150 mm Hg y recibían al menos 2 medicamentos antihipertensivos. Los participantes se inscribieron entre abril de 2017 y septiembre de 2018 y se les realizó un seguimiento hasta enero de 2019.

Intervenciones: Los participantes fueron asignados al azar (proporción 1: 1) a una estrategia de reducción de la medicación antihipertensiva (eliminación de 1 fármaco [intervención], n = 282) o atención habitual (control, n = 287), en la que no se exigieron cambios en la medicación.
Principales resultados y medidas: El resultado primario fue la presión arterial sistólica inferior a 150 mm Hg a las 12 semanas de seguimiento. El margen de no inferioridad preespecificado fue un riesgo relativo (RR) de 0,90. Los resultados secundarios incluyeron la proporción de participantes que mantuvieron la reducción de la medicación y las diferencias en la presión arterial, la fragilidad, la calidad de vida, los efectos adversos y los eventos adversos graves.

Resultados: Entre 569 pacientes asignados al azar (edad promedio, 84.8 años; 276 [48.5%] mujeres; mediana de 2 medicamentos antihipertensivos recetados al inicio del estudio), 534 (93.8%) completaron el ensayo. En general, 229 (86,4%) pacientes en el grupo de intervención y 236 (87,7%) pacientes en el grupo control tenían una presión arterial sistólica inferior a 150 mm Hg a las 12 semanas (RR ajustado, 0,98 [97,5% IC de 1 lado, 0,92 a ∞]). De 7 puntos finales secundarios preespecificados, 5 no mostraron diferencias significativas. La reducción de la medicación se mantuvo en 187 (66,3%) participantes a las 12 semanas. El cambio medio en la presión arterial sistólica fue 3.4 mm Hg (IC 95%, 1.1 a 5.8 mm Hg) más alto en el grupo de intervención en comparación con el grupo control. Doce (4,3%) participantes en el grupo de intervención y 7 (2,4%) en el grupo control informaron al menos 1 evento adverso grave (RR ajustado, 1,72 [IC del 95%, 0,7 a 4,3]).

Conclusiones y relevancia: Una estrategia de reducción de la medicación en los pacientes mayores tratados con múltiples medicamentos antihipertensivos, en comparación con la atención habitual, no fue inferior con respecto al control de la presión arterial sistólica a las 12 semanas. Los hallazgos sugieren que la reducción de la medicación antihipertensiva en algunos pacientes mayores con hipertensión no está asociada con un cambio sustancial en el control de la presión arterial, aunque se necesita más investigación para comprender los resultados clínicos a largo plazo.