Dolor crónico entre los sospechosos de suicidio, 2003 a 2014, estudio nacional

Dolor crónico entre los sospechosos de suicidio, 2003 a 2014, estudio nacional

El dolor crónico puede ser un importante contribuyente al suicidio. El acceso a una atención integral y exhaustiva del dolor y el cumplimiento de las pautas clínicas pueden ayudar a mejorar el control del dolor y la seguridad del paciente.

Ann Intern Med, 11/09/2018“Chronic Pain Among Suicide Decedents, 2003 to 2014: Findings From the National Violent Death Reporting System”

http://annals.org/aim/fullarticle/2702061/chronic-pain-among-suicide-decedents-2003-2014-findings-from-national

 

Más de 25 millones de adultos en los Estados Unidos tienen dolor crónico. El dolor crónico se ha asociado con tendencias suicidas, pero estudios previos examinaron principalmente conductas suicidas no mortales en lugar de muertes por suicidio asociadas con dolor crónico o las características de tales muertes.

Objetivo: Estimar la prevalencia de dolor crónico entre los fallecidos suicidas en una gran muestra de múltiples estados y caracterizar a los difuntos suicidas con y sin dolor crónico.

Diseño: Análisis retrospectivo de los datos del National Violent Death Reporting System (NVDRS). El NVDRS vincula el certificado de defunción, el forense o el médico forense, y los datos de las fuerzas del orden recogidos por los investigadores, que a menudo entrevistaron a informantes que conocían al difunto para recabar información sobre las precipitadas circunstancias que rodearon el suicidio. La información se extrae mediante el uso de una guía de codificación estándar desarrollada por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.

Ámbito: 18 estados que participan en el NVDRS.

Participantes: Suicidas fallecidos con y sin dolor crónico que fallecieron entre el 1 de enero de 2003 y el 31 de diciembre de 2014.

Mediciones: Características demográficas, mecanismo de muerte, resultados de toxicología, circunstancias precipitantes (salud mental, uso de sustancias, problemas interpersonales, factores estresantes de la vida) y planificación e intento de suicidio.

Resultados: De 123.181 fallecidos suicidas incluidos en el estudio, 10.789 (8,8%) tenían evidencia de dolor crónico, y el porcentaje aumentó del 7,4% en 2003 al 10,2% en 2014. Más de la mitad (53,6%) de los fallecidos por suicidio con dolor crónico murió de lesiones relacionadas con armas de fuego y 16.2% por sobredosis de opiáceos.

Limitación: Los resultados probablemente representan poco el verdadero porcentaje de suicidios fallecidos que tenían dolor crónico, dada la naturaleza de los datos y cómo fueron recogidos.

Conclusión: El dolor crónico puede ser un importante contribuyente al suicidio. El acceso a una atención integral y exhaustiva del dolor y el cumplimiento de las pautas clínicas pueden ayudar a mejorar el control del dolor y la seguridad del paciente.

Fuente principal de financiación: Ninguna.