Disfunción eréctil y riesgo de enfermedad cardiovascular

Entre los hombres sin enfermedad cardiovascular previa, los que presentan disfunción eréctil severa tienen más probabilidades de desarrollar enfermedades cardiovasculares y de muerte en general. Además canto más intensa es la disfunción eréctil, mayor es el riesgo de enfermedad cardiovascular.

PLOS Med, 02/2013 “Erectile Dysfunction Severity as a Risk Marker for Cardiovascular Disease Hospitalisation and All-Cause Mortality: A Prospective Cohort Study”.

La disfunción eréctil es un marcador de riesgo emergente para predecir la enfermedad cardiovascular (ECV), sin embargo, la evidencia sobre la relación dosis-respuesta y los resultados específicos de ECV es limitado. Este estudio investiga la relación entre la severidad de la disfunción eréctil y los resultados específicos de ECV. Se realizó un estudio prospectivo basado en la población de Australia (the 45 and Up Study) que une los datos del cuestionario de 2006 a 2009 con los datos de hospitalización y muerte del 30 de junio al 31 de diciembre de 2010, respectivamente de 95.038 hombres de ≥ 45 años. Se utilizaron modelos de riesgos proporcionales de Cox para examinar la relación entre la severidad de la disfunción eréctil informada con la mortalidad por todas las causas y la primera hospitalización relacionada con las enfermedades cardiovasculares desde el inicio del estudio en hombres con y sin ECV previa, ajustando por edad, tabaquismo, consumo de alcohol, estado civil, ingresos, educación,  actividad física, índice de masa corporal, diabetes y la hipertensión y / o tratamiento de la hipercolesterolemia. Hubo 7.855 ingresos por incidentes de ECV y 2.304 muertes durante el seguimiento (media de tiempo desde el reclutamiento para el ingreso por enfermedades cardiovasculares 2,2 y para la mortalidad 2,8). Los riesgos de las enfermedades cardiovasculares y la mortalidad aumentaron progresivamente con la severidad de la disfunción eréctil. Entre los hombres sin ECV previa, aquellos con disfunción eréctil severa versus no disfunción aumentaron significativamente los riesgos de enfermedad cardiaca isquémica (riesgo relativo ajustado [RR] = 1,60, 95% IC 1.31-1.95), insuficiencia cardiaca (8,00, 2,64-24,2), enfermedad vascular periférica (1,92, 1.12 a 3.29), “otras” ECV (1.26, 1.05 a 1.51), toda ECV combinadas (1,35, 1.19 a 1.53), y todas las causas de mortalidad (1,93, 1,52-2,44). Para los hombres con ECV previa, los RR correspondientes (95% IC) fueron 1,70 (1,46 a 1,98), 4,40 (2,64-7,33), 2,46 (1,63 a 3.70), 1,40 (1,21 a 1.63), 1,64 (1,48-1,81), y 2,37 (1,87 a 3,01), respectivamente. Entre los hombres sin ECV previa, el RR de ECV más específicos aumentaron significativamente con la disfunción severa versus ninguna disfunción eréctil, incluyendo el infarto agudo de miocardio (1,66, 1.22 a 2.26), bloqueo atrioventricular y de rama izquierda (6,62, 1,86-23,56), y (periférica) aterosclerosis (2,47, 1.18 a 5.15), sin diferencias significativas en el riesgo de enfermedades como la hipertensión primaria (0,61, desde 0,16 hasta 2,35) y la hemorragia intracerebral (0,78, 0,20 a 2,97). Los autores concluyen que estos resultados apoyan a la evaluación de riesgo de ECV en los hombres con disfunción eréctil si no han sido sometidos a ya evaluación. La utilidad de la disfunción eréctil como una herramienta de predicción de riesgo clínico requiere una prueba específica.