Descompresión subacromial vs artroscopia diagnóstica (placebo) para el síndrome de compresión del hombro

Descompresión subacromial vs artroscopia diagnóstica (placebo) para el síndrome de compresión del hombro

En este ensayo controlado que involucró a pacientes con síndrome de compresión del hombro, la descompresión subacromial artroscópica (cirugía) no proporciona ningún beneficio sobre la artroscopia diagnóstica (placebo) a los 24 meses.

BMJ, 19/07/2018“Subacromial decompression versus diagnostic arthroscopy for shoulder impingement: randomised, placebo surgery controlled clinical trial”

https://www.bmj.com/content/362/bmj.k2860

 

Objetivo: Evaluar la eficacia de la descompresión subacromial artroscópica (DSA) al compararla con una artroscopia de diagnóstico, intervención quirúrgica de placebo y una alternativa no quirúrgica, la terapia con ejercicios, en un entorno más pragmático.

Diseño: Ensayo multicéntrico, tres grupos, aleatorizado, doble ciego, prueba controlada simulada.

Ámbito: Departamentos ortopédicos en tres hospitales públicos en Finlandia.

Participantes: 210 pacientes con síntomas compatibles con síndrome de compresión del hombro, inscritos desde el 1 de febrero de 2005 con dos años de seguimiento completados el 25 de junio de 2015.

Intervenciones: DSA, artroscopia de diagnóstico (control como placebo) y terapia con ejercicios.

Principales medidas de resultado: Dolor de hombros en reposo y con la actividad del brazo (escala analógica visual (EAV) de 0 a 100, donde 0 indica no dolor), a los 24 meses. El umbral para la diferencia mínima clínicamente importante se estableció en 15.

Resultados: En el análisis por intención de tratar primario (DSA versus artroscopia diagnóstica), no se observaron diferencias clínicamente relevantes entre los dos grupos en los dos resultados primarios a los 24 meses (cambio promedio para DSA 36,0 en reposo y 55,4 en actividad; para artroscopia de diagnóstico 31,4 en reposo y 47,5 en actividad). Las diferencias de medias observada entre los grupos (DSA menos artroscopia de diagnóstico) en el dolor EAV fueron -4,6 (95% intervalo de confianza -11,3 a 2,1) puntos (P = 0,18) en reposo y -9,0 (-18,1 a 0,2) puntos (P = 0,054) en la actividad del brazo. No se observaron diferencias entre los grupos DSA y artroscopia de diagnóstico en los resultados secundarios o eventos adversos. En la comparación secundaria (DSA versus terapia con ejercicios), se encontraron diferencias estadísticamente significativas a favor de DSA en los dos resultados primarios a los 24 meses en ambos EAV en reposo (-7.5, -14.0 a -1.0, puntos; P = 0.023) y EAV en la actividad del brazo (-12.0, -20.9 a -3.2, puntos, P = 0.008), pero las diferencias medias entre los grupos no superaron la diferencia mínima clínicamente importante preespecificada. Es de destacar que la comparación de DSA versus terapia de ejercicio no solo se confundió por la falta de cegamiento, sino que también que fue sesgada a favor de DSA debido a la eliminación selectiva de pacientes con probable resultado deficiente del grupo de DSA, sin exclusiones comparables de la terapia de ejercicio en grupo.

Conclusiones: En este ensayo controlado que involucró a pacientes con síndrome de compresión del hombro, la descompresión subacromial artroscópica no proporcionó ningún beneficio sobre la artroscopia diagnóstica a los 24 meses.