Depresión y mortalidad en un estudio longitudinal: 1952-2011

La asociación entre la depresión y la mortalidad persiste durante largos períodos de tiempo y ha surgido entre las mujeres en las últimas décadas, a pesar de las mejoras contemporáneas en el tratamiento de la depresión y la reducción del estigma asociado con la depresión. Se necesita más investigación para comprender mejor los mecanismos involucrados.

CMAJ, 23/10/2017“Depression and mortality in a longitudinal study: 1952–2011” 

http://www.cmaj.ca/content/189/42/E1304 

 

Muchos estudios han demostrado que la depresión aumenta el riesgo de mortalidad. Nuestro objetivo fue investigar la duración del tiempo durante el cual la depresión se asocia con un mayor riesgo de mortalidad, las tendencias seculares en la asociación entre la depresión y la mortalidad, y las diferencias de sexo en la asociación entre la depresión y la mortalidad.

MÉTODOS: Realizamos un estudio de cohortes de 3.410 adultos inscritos en 3 muestras representativas de un condado en el Atlántico canadiense en 1952 (n = 1.003), 1970 (n = 1.203) o 1992 (n = 1.402) (en el Stirling County Study). La depresión se midió utilizando un algoritmo de diagnóstico basado en la presencia de un estado de ánimo deprimido y síntomas asociados, una duración de más de 1 mes con un deterioro sustancial. El estado vital de los participantes hasta 2011 se determinó mediante el uso de vínculos probabilísticos con la Canadian Mortality Database.

RESULTADOS: La depresión se asoció con un mayor riesgo de mortalidad entre los hombres durante los 3 períodos de tiempo del estudio, con cocientes de riesgos instantáneos (HR) de 2,90 (intervalo de confianza [IC] del 95%: 1,69 a 4,98) entre 1952 y 1967, 1,97 (IC 1.,4-2,89) entre 1968 y 1990, y 1,52 (IC 1,09-2,13) entre 1991 y 2011. Se observó un riesgo elevado de mortalidad entre las mujeres solo entre 1990 y 2011 (HR = 1,51; IC = 1,11-2,05).

INTERPRETACIÓN: La asociación entre la depresión y la mortalidad persiste durante largos períodos de tiempo y ha surgido entre las mujeres en las últimas décadas, a pesar de las mejoras contemporáneas en el tratamiento de la depresión y la reducción del estigma asociado con la depresión. Se necesita más investigación para comprender mejor los mecanismos involucrados.