Demencia y actividad física, ensayo de entrenamiento mediante ejercicio de intensidad moderada a alta para personas con demencia

Demencia y actividad física, ensayo de entrenamiento mediante ejercicio de intensidad moderada a alta para personas con demencia

Un programa de entrenamiento aeróbico y de fuerza de intensidad moderada a alta no retrasa el deterioro cognitivo en personas con demencia de leve a moderada. El programa de entrenamiento físico mejoró la condición física, pero no hubo mejoras notables en otros resultados clínicos.

BMJ, 16/05/2018“Dementia And Physical Activity (DAPA) trial of moderate to high intensity exercise training for people with dementia: randomised controlled trial”

https://www.bmj.com/content/361/bmj.k1675

 

Objetivo: Estimar el efecto de un programa de entrenamiento aeróbico y de fuerza de intensidad moderada a alta sobre el deterioro cognitivo y otros resultados en personas con demencia de leve a moderada.

Diseño: Ensayo controlado, aleatorizado, multicéntrico, pragmático, investigador enmascarado.

Ámbito: Servicios de atención primaria, servicios comunitarios y de memoria del National Health Service, registros de investigación de la demencia y proveedores del sector voluntario en 15 regiones de Inglaterra.

Participantes: 494 personas con demencia. 329 fueron asignados a un programa de ejercicio aeróbico y de fuerza y 165 fueron asignados a la atención habitual. La asignación aleatoria fue 2: 1 a favor del brazo de ejercicio.

Intervenciones: Cuidado habitual más cuatro meses de ejercicio supervisado y apoyo para la actividad física en curso, o atención habitual solamente. Las intervenciones se realizaron en instalaciones de gimnasio comunitario y locales del NHS.

Principales medidas de resultado: El resultado primario fue la puntuación en la escala de evaluación de la enfermedad de Alzheimer-subescala cognitiva (ADAS-cog) a los 12 meses. Los resultados secundarios incluyeron actividades de la vida diaria, síntomas neuropsiquiátricos, calidad de vida relacionada con la salud y calidad de vida y carga del cuidador. Se midió la aptitud física (incluida la prueba de caminata de seis minutos) el brazo de ejercicio durante la intervención.

Resultados: La edad promedio de los participantes fue de 77 (SD 7,9) años y 301/494 (61%) fueron hombres. A los 12 meses, la puntuación media de ADAS-cog había aumentado a 25,2 (SD 12,3) en el brazo de ejercicio y 23,8 (DE 10,4) en el brazo de atención habitual (diferencia entre grupos ajustada -1,4, intervalo de confianza del 95%: -2,6 a -0,2; P = 0,03). Esto indica mayor deterioro cognitivo en el grupo de ejercicio, aunque la diferencia promedio es pequeña y la relevancia clínica incierta. No se encontraron diferencias en los resultados secundarios o los análisis de subgrupos planificados previamente por tipo de demencia (enfermedad de Alzheimer u otra), gravedad del deterioro cognitivo, sexo y movilidad. El cumplimiento con el ejercicio fue bueno. Más del 65% de los participantes (214/329) asistieron a más de las tres cuartas partes de las sesiones programadas. Los seis minutos de caminata mejoraron durante seis semanas (cambio promedio de 18,1 m, intervalo de confianza del 95% de 11,6 m a 24,6 m).

Conclusión: Un programa de entrenamiento aeróbico y de fuerza de intensidad moderada a alta no retrasa el deterioro cognitivo en personas con demencia de leve a moderada. El programa de entrenamiento físico mejoró la condición física, pero no hubo mejoras notables en otros resultados clínicos.