Cuidar los problemas

Hay múltiples problemas a los que tradicionalmente alguien dentro de la familia ha dado soluciones: pequeñas heridas o quemaduras, procesos infecciosos de vías respiratorias, procesos gripales de corta duración y poca fiebre, cuadros diarreicos, dolores de cabeza, etc. Es importante mantener esta autonomía para la resolución de cuadros donde el afectado no presenta ningún signo de preocupación y tiende a mejorar en poco tiempo, siempre que no tenga enfermedades crónicas relevantes. En estos casos, las consultas médicas tienen un escaso valor.