Cribado de cáncer de próstata con prueba de antígeno prostático específico (PSA)

Cribado de cáncer de próstata con prueba de antígeno prostático específico (PSA)

Diagrama que muestra la razón de tasas de incidencia (IRR) para la mortalidad específica de próstata para el cribado de PSA frente a grupos de control. Las barras horizontales indican 95% de IC. Los estudios se representan como cuadrados centrados en la estimación puntual del resultado de cada estudio. El área del cuadrado representa el peso otorgado al estudio en el metanálisis. La TIA combinada se calculó mediante el modelo de efectos aleatorios DerSimonian-Laird. El diamante representa el efecto estimado global y su IC del 95%

En el mejor de los casos, el cribado del cáncer de próstata obtiene una muy pequeña reducción de la mortalidad específica por la enfermedad en 10 años, pero no afecta la mortalidad general. Los médicos y los pacientes que consideran el cribado basado en PSA deben sopesar estos beneficios frente a los posibles daños del cribado a corto y largo plazo, incluidas las complicaciones de las biopsias y el tratamiento posterior, así como el riesgo de sobrediagnóstico y sobretratamiento.

BMJ, 05/09/2018 “Prostate cancer screening with prostate-specific antigen (PSA) test: a systematic review and meta-analysis”

https://www.bmj.com/content/362/bmj.k3519

 

Objetivo: Investigar la eficacia y la seguridad de las pruebas de antígeno prostático específico (PSA) para detectar cáncer de próstata.

Diseño: Revisión sistemática y metaanálisis.

Fuentes de datos: Búsqueda electrónica en el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados, Web of Science, Embase, Scopus, OpenGrey, LILACS y Medline, y búsqueda de resúmenes de reuniones científicas y registros de ensayos hasta abril de 2018.

Criterios de elegibilidad para la selección de estudios: Ensayos controlados aleatorios que comparen la detección de PSA con la atención habitual en hombres sin diagnóstico de cáncer de próstata.

Extracción de los datos: Al menos dos revisores evaluaron los estudios, extrajeron los datos y evaluaron la calidad de los estudios elegibles. Un comité de guías paralelas (BMJ Rapid Recommendation) proporcionó información sobre el diseño e interpretación de la revisión sistemática, incluida la selección de resultados importantes para los pacientes. Usamos un modelo de efectos aleatorios para obtener índices de tasas de incidencia agrupadas (TIA) y, cuando fue posible, realizamos análisis de subgrupos (definidos a priori) en función de la edad, frecuencia de detección, historia familiar, etnia y nivel socioeconómico, así como una sensibilidad del análisis basado en el riesgo de sesgo. La calidad de la evidencia se evaluó con el enfoque GRADE.

Resultados: Se incluyeron cinco ensayos controlados aleatorios, que incluyeron 721.718 hombres. Los estudios variaron con respecto a la frecuencia e intervalos de detección, los umbrales de PSA para la biopsia y el riesgo de sesgo. Cuando se consideró todo el cuerpo de evidencia, el cribado probablemente no tiene ningún efecto sobre la mortalidad por cualquier causa (TIA 0,99; IC del 95%: 0,98 a 1,01; certeza moderada) y puede no tener efecto sobre la mortalidad prostática específica (TIA 0,96; 0,85 a 1,08; baja certeza). El análisis de sensibilidad de los estudios con menor riesgo de sesgo (n = 1) también demuestra que el cribado parece no tener efecto sobre la mortalidad por todas las causas (TIA 1,0, 0,98 a 1,02; certeza moderada) pero puede tener un efecto pequeño sobre la mortalidad prostática específica (TIR 0,79, 0,69 a 0,91; certeza moderada). Esto corresponde a una muerte menos por cáncer de próstata por cada 1000 hombres examinados durante 10 años. Los datos comparativos directos sobre las complicaciones relacionadas con la biopsia y el tratamiento de los ensayos incluidos fueron limitados. Mediante el modelado, estimamos que por cada 1000 hombres sometidos a cribado, aproximadamente 1, 3 y 25 hombres más serían hospitalizados por sepsis, requerirían compresas para la incontinencia urinaria e informarían de disfunción eréctil, respectivamente.

Conclusiones: En el mejor de los casos, el cribado del cáncer de próstata obtiene una muy pequeña reducción de la mortalidad específica por la enfermedad en 10 años, pero no afecta la mortalidad general. Los médicos y los pacientes que consideran el cribado basado en PSA deben sopesar estos beneficios frente a los posibles daños del cribado a corto y largo plazo, incluidas las complicaciones de las biopsias y el tratamiento posterior, así como el riesgo de sobrediagnóstico y sobretratamiento.