Contribución del consumo de cannabis en la variación en la incidencia del trastorno psicótico en Europa

Contribución del consumo de cannabis en la variación en la incidencia del trastorno psicótico en Europa

Las diferencias en la frecuencia del consumo diario de cannabis y el uso de cannabis de alta potencia contribuyen a la sorprendente variación en la incidencia del trastorno psicótico en los 11 lugares estudiados. Dada la creciente disponibilidad de cannabis de alta potencia, esto tiene implicaciones importantes para la salud pública.

The Lancet Psychiatry, 19/03/2019The contribution of cannabis use to variation in the incidence of psychotic disorder across Europe (EU-GEI): a multicentre case-control study

El consumo de cannabis se asocia con un mayor riesgo de trastorno psicótico posterior, pero aún no está claro si afecta a la incidencia del trastorno. Nuestro objetivo fue identificar los patrones de consumo de cannabis con el mayor efecto sobre las probabilidades de trastorno psicótico en toda Europa y explorar si las diferencias en dichos patrones contribuyen a las variaciones en las tasas de incidencia del trastorno psicótico.

Métodos: Incluimos pacientes de 18 a 64 años de edad que acudieron a servicios psiquiátricos en 11 lugares de Europa y Brasil con psicosis de primer episodio, y controles reclutados representativos de las poblaciones locales. Aplicamos modelos de regresión logística ajustada a los datos para estimar qué patrones de consumo de cannabis tenían las mayores probabilidades de trastorno psicótico. Utilizando los datos nacionales y de Europa sobre la concentración esperada de Δ9-tetrahidrocannabinol (THC) en los diferentes tipos de cannabis disponibles en los lugares, dividimos los tipos de cannabis utilizados por los participantes en dos categorías: baja potencia (THC <10%) y alta potencia (THC ≥10%). Asumiendo la causalidad, calculamos las fracciones atribuibles a la población (FAP) para los patrones de consumo de cannabis asociados con las mayores probabilidades de psicosis y la correlación entre dichos patrones y las tasas de incidencia de trastornos psicóticos en los sitios de estudio.

Resultados: Entre el 1 de mayo de 2010 y el 1 de abril de 2015, obtuvimos datos de 901 pacientes con psicosis de primer episodio en 11 lugares y 1237 controles de población de esos mismos lugares. El consumo diario de cannabis se asoció con mayores probabilidades de trastorno psicótico en comparación con los que nunca consumieron (odds ratio ajustado [OR] 3.2, IC 95% 2.2–4.1), aumentando a casi cinco veces las probabilidades de uso diario de Tipos de cannabis de alta potencia (4.8, 2.5–6.3). Los FAP calculados indicaron que si el cannabis de alta potencia ya no estuviera disponible, el 12.2% (IC 95% 3.0–16.1) de los casos de primer episodio de psicosis podrían prevenirse en los 11 lugares, aumentando a 30.3% (15.2–40.0) en Londres y 50.3% (27.4–66.0) en Amsterdam. Las tasas de incidentes ajustadas para el trastorno psicótico se correlacionaron positivamente con la prevalencia en los controles en los 11 lugares de uso de cannabis de alta potencia (r = 0.7; p = 0.0286) y el uso diario (r = 0.8; p = 0.0109).

Interpretación: Las diferencias en la frecuencia del consumo diario de cannabis y en el uso de cannabis de alta potencia contribuyeron a la sorprendente variación en la incidencia del trastorno psicótico en los 11 lugares estudiados. Dada la creciente disponibilidad de cannabis de alta potencia, esto tiene implicaciones importantes para la salud pública.

Fuentes de financiación: Medical Research Council, el European Community’s Seventh Framework Program grant, São Paulo Research Foundation, National Institute for Health Research (NIHR) Biomedical Research Centre (BRC) at South London and Maudsley NHS Foundation Trust and King’s College London and the NIHR BRC at University College London, Wellcome Trust.