Consumo de café y salud: revisión general de metaanálisis de múltiples resultados de salud

Consumo de café y salud: revisión general de metaanálisis de múltiples resultados de salud

El consumo de café parece seguro en general dentro de los niveles habituales de consumo, con estimaciones resumidas que indican la mayor reducción del riesgo para diversos resultados de salud de 3 a 4 tazas al día, y con más probabilidades de beneficiar la salud que dañarla. Se necesitan ensayos controlados aleatorios robustos para comprender si las asociaciones observadas son causales. Es importante destacar que, fuera del embarazo, la evidencia existente sugiere que el café podría probarse como una intervención sin un riesgo significativo de causar daño. Las mujeres con mayor riesgo de fractura posiblemente deberían ser excluidas.

BMJ, 22/11/2017Coffee consumption and health: umbrella review of meta-analyses of multiple health outcomes”

http://www.bmj.com/content/359/bmj.j5024 

 

Objetivos: Evaluar la evidencia existente de asociaciones entre el consumo de café y los múltiples resultados de salud.

Diseño: Revisión general de la evidencia a través de metanálisis de estudios de observación e intervención del consumo de café y cualquier resultado de salud.

Fuentes de datos: PubMed, Embase, CINAHL, base de datos Cochrane de revisiones sistemáticas y selección de referencias.

Criterios de elegibilidad para seleccionar los estudios: Metaanálisis de estudios de observación e intervención que examinaron las asociaciones entre el consumo de café y cualquier resultado de salud en cualquier población adulta en todos los países y todos los entornos. Se excluyeron los estudios de polimorfismos genéticos para el metabolismo del café.

Resultados: La revisión global identificó 201 metanálisis de investigación observacional con 67 resultados de salud únicos y 17 metanálisis de investigación intervencionista con 9 resultados únicos. El consumo de café se asoció con mayor frecuencia a beneficios que a daños para una variedad de resultados de salud en exposiciones que incluyen alta versus baja, cualquiera versus ninguna, y una taza extra por día. Hubo evidencia de una asociación no lineal entre el consumo y algunos resultados, con estimaciones resumidas que indican una mayor reducción del riesgo relativo con ingestas de tres a cuatro tazas al día versus ninguna, incluida la mortalidad por todas las causas (riesgo relativo 0,83; intervalo de confianza del 95% 0,83 a 0,88), mortalidad cardiovascular (0,81, 072 a 0,90) y enfermedad cardiovascular (0,85, 0,80 a 0,90). El consumo alto versus bajo se asoció con un riesgo 18% menor de cáncer incidental (0,82, 0,74 a 0,89). El consumo también se asoció con un menor riesgo de varios cánceres específicos y afecciones neurológicas, metabólicas y hepáticas. Las asociaciones perjudiciales fueron anuladas en gran medida por el ajuste adecuado para fumar, excepto en el embarazo, donde el consumo alto versus bajo / sin consumo se asoció con bajo peso al nacer (odds ratio 1,31, intervalo de confianza del 95% 1,03 a 1,67), parto prematuro en el primero (1,22; 1,00 a 1,49) y segundo (1,12, 1,02 a 1,22) trimestre y pérdida de embarazo (1,46, 1,06 a 1,99). También hubo una asociación entre el consumo de café y el riesgo de fractura en las mujeres, pero no en los hombres.

Cualquier consumo versus ningún consumo de café y asociaciones con múltiples resultados de salud. Las estimaciones son riesgos relativos y los modelos de efectos son aleatorios a menos que se indique lo contrario. Todas las estimaciones fueron de nuestro propio reanálisis aparte de la leucemia aguda, el cáncer del tracto urinario y el cáncer colorrectal

Conclusión: El consumo de café parece seguro en general dentro de los niveles habituales de consumo, con estimaciones resumidas que indican la mayor reducción del riesgo para diversos resultados de salud de tres a cuatro tazas al día, y con más probabilidades de beneficiar la salud que dañarla. Se necesitan ensayos controlados aleatorios robustos para comprender si las asociaciones observadas son causales. Es importante destacar que, fuera del embarazo, la evidencia existente sugiere que el café podría probarse como una intervención sin un riesgo significativo de causar daño. Las mujeres con mayor riesgo de fractura posiblemente deberían ser excluidas.