Cargas mundiales de la incidencia del asma pediátrica atribuibles a la contaminación ambiental NO2

Cargas mundiales de la incidencia del asma pediátrica atribuibles a la contaminación ambiental NO2

Estimaciones anuales nacionales del porcentaje de dióxido de nitrógeno (NO2): atribuible a la incidencia del asma pediátrica en los centros urbanos (A), el porcentaje de niños que viven en centros urbanos (B) y la proporción de NO2 ponderada por la población áreas urbanas (C). Los centros urbanos se definen como cualquier celda contigua con 50.000 o más personas y una densidad de población de 1.500 o más habitantes por km2 o una densidad de acumulación superior al 50% por celda de cuadrícula, según la Clasificación Global de Asentamientos Humanos.

Los esfuerzos para reducir la exposición al NO2 podrían ayudar a prevenir una parte importante de los nuevos casos de asma pediátricos en países desarrollados y en desarrollo, y especialmente en áreas urbanas. Las emisiones de tráfico deben ser objeto de estrategias de reducción de la exposición. Es posible que deba revisarse la idoneidad de las directrices de la OMS para las concentraciones de NO2 en el ambiente.

The Lancet Planetary Health, 10/04/2019Global, national, and urban burdens of paediatric asthma incidence attributable to ambient NO2 pollution: estimates from global datasets

El asma pediátrico se asocia con la exposición al aire contaminada por el tráfico (EACT), pero la carga atribuible a la EACT sigue siendo poco cuantificada. El dióxido de nitrógeno (NO2) es un componente importante y un proxy común de EACT. En este estudio, estimamos el número anual de nuevos casos de asma pediátricos atribuibles al NO2.

Métodos: Obtuvimos las tasas de incidencia de asma de 2015 por país y por grupo de edad del Health Metrics and Evaluation para 194 países y los recuentos de población de 2015 con una resolución espacial de 250 × 250 m de la Cuadrícula Mundial de Asentamientos Humanos. Utilizamos concentraciones anuales promedio de NO2 del área de superficie de 2010-12 derivadas de la regresión del uso de la tierra a una resolución de 100 × 100 m, y derivamos de las funciones de concentración-respuesta las estimaciones de riesgo relativo informadas en un metanálisis multinacional. Luego, estimamos la carga atribuible al NO2 de la incidencia de asma en niños de 1 a 18 años en 194 países y 125 ciudades principales en una resolución de 250 × 250 m.

Hallazgos: A nivel mundial, estimamos que 4.0 millones (intervalo de incertidumbre del 95% [IU] 1.8-5.2) de los nuevos casos de asma pediátricos podrían atribuirse a la contaminación anual de NO2; El 64% de estos ocurren en centros urbanos. Esta carga representa el 13% (6-16) de la incidencia global. Por regiones, las mayores cargas de nuevos casos de asma asociados con la exposición a NO2 por cada 100.000 niños se estimaron para América Latina andina (340 casos por año, 95% UI 150-440), en países de altos ingresos en América del Norte (310, 140-400), y en altos ingresos de Asia Pacífico (300, 140-370). Dentro de las ciudades, las mayores cargas de casos de asma asociadas con la exposición al NO2 por cada 100.000 niños se estimaron en Lima, Perú (690 casos por año, 95% UI 330-870); Shanghai, China (650, 340-770); y Bogotá, Colombia (580, 270-730). Entre las 125 ciudades principales, el porcentaje de casos nuevos de asma atribuibles a la contaminación por NO2 varió desde el 5,6% (95% UI 2.4-7.4) en Orlu, Nigeria, hasta el 48% (25-57) en Shanghai, China. Esta contribución superó el 20% de los nuevos casos de asma en 92 ciudades. Estimamos que alrededor del 92% de la incidencia de asma pediátrica atribuible a la exposición al NO2 ocurrió en áreas con concentraciones promedio anuales de NO2 más bajas que las recomendadas por la guía de la OMS de 21 partes por billón.

Interpretación: Los esfuerzos para reducir la exposición al NO2 podrían ayudar a prevenir una parte importante de los nuevos casos de asma pediátricos en países desarrollados y en desarrollo, y especialmente en áreas urbanas. Las emisiones de tráfico deben ser objeto de estrategias de reducción de la exposición. Es posible que deba revisarse la idoneidad de las directrices de la OMS para las concentraciones de NO2 en el ambiente.

Fondos: George Washington University.