Asociación temporal de introducción y levantamiento de intervenciones no farmacéuticas con la variación de R del SARS-CoV-2

Asociación temporal de introducción y levantamiento de intervenciones no farmacéuticas con la variación de R del SARS-CoV-2

Frecuencia (A) y orden (B) de introducción y levantamiento de las NPI. (A) Cada número denota la frecuencia de coexistencia de NPI en los ejes x e y. Los números en la diagonal (de abajo a la izquierda a arriba a la derecha) denotan la frecuencia de aparición de NPI (con y sin co-ocurrencia). (B) Cada número en el gráfico denota el porcentaje de NPI en el eje y que ocurrió antes que el NPI en el eje x entre países con ambas NPI ordenadas o eliminadas. Las NPI se clasifican de la más antigua a la más reciente según el porcentaje medio de la fila. NPI = intervención no farmacéutica.

Las intervenciones no farmacéuticas (NPI) individuales, incluida la prohibición de eventos públicos, el cierre de escuelas, el cierre del lugar de trabajo, la prohibición de reuniones de más de diez personas, los requisitos para permanecer en el hogar y las restricciones de movimiento interno, están asociados con una reducción de la transmisión del SARS-CoV-2, pero el efecto de introducir y eliminar estas NPI se retrasa de 1 a 3 semanas, siendo este retraso mayor cuando se levantan las NPI. Estos hallazgos proporcionan evidencia adicional que puede informar las decisiones de los responsables de la formulación de políticas sobre el momento de introducir y levantar diferentes NPI, aunque R debe interpretarse en el contexto de sus limitaciones conocidas.

 

The Lancet Infectious Diseases, 22/10/2020The temporal association of introducing and lifting non-pharmaceutical interventions with the time-varying reproduction number (R) of SARS-CoV-2: a modelling study across 131 countries”.

Muchos países implementaron intervenciones no farmacéuticas (NPI) para reducir la transmisión del síndrome respiratorio agudo severo coronavirus 2 (SARS-CoV-2), el agente causal de COVID-19. Se ha informado de un resurgimiento de casos de COVID-19 en algunos países que levantaron algunas de estas NPI. Nuestro objetivo era comprender la asociación de la introducción y el levantamiento de las NPI con el nivel de transmisión del SARS-CoV-2, medido por cambio del número de reproducción en el tiempo (R), desde una perspectiva amplia en 131 países.

Métodos: En este estudio de modelado, vinculamos datos sobre estimaciones diarias a nivel de país de R de la London School of Hygiene & Tropical Medicine (Londres, Reino Unido) con datos sobre políticas específicas de cada país sobre NPI con Oxford COVID-19 Government Response Tracker, disponible entre el 1 de enero y el 20 de julio de 2020. Definimos una fase como un período de tiempo en el que todas las NPI permanecieron iguales y dividimos el cronograma de cada país en fases individuales según el estado de las NPI. Calculamos la relación R como la relación entre la R diaria de cada fase y la R del último día de la fase anterior (es decir, antes de que cambiara el estado del NPI) como una medida de la asociación entre el estado del NPI y la transmisión del SARS-CoV-2. Luego modelamos la razón R utilizando una regresión log-lineal con introducción y relajación de cada NPI como variables independientes para cada día de los primeros 28 días después del cambio en el NPI correspondiente. En un análisis ad-hoc, estimamos el efecto de reintroducir múltiples NPI con los mayores efectos, y en la secuencia observada, para abordar el posible resurgimiento del SARS-CoV-2.

Resultados: Se incluyeron en el análisis 790 fases de 131 países. Se encontró una tendencia decreciente a lo largo del tiempo en la proporción de R después de la introducción del cierre de escuelas, el cierre del lugar de trabajo, la prohibición de eventos públicos, los requisitos para quedarse en casa y los límites de movimiento interno; la reducción de R varió del 3% al 24% el día 28 después de la introducción en comparación con el último día antes de la introducción, aunque la reducción fue significativa solo para la prohibición de eventos públicos (razón R 0.76, 95% CI 0.58-1.00); para todas las demás NPI, el límite superior del IC del 95% estaba por encima de 1. Se encontró una tendencia creciente a lo largo del tiempo en la proporción de R después de la relajación del cierre de escuelas, prohibiciones de eventos públicos, prohibiciones de reuniones públicas de más de diez personas, requisitos para quedarse en casa y límites de movimiento interno; el aumento de R varió del 11% al 25% el día 28 después de la relajación en comparación con el último día antes de la relajación, aunque el aumento fue significativo solo para la reapertura de la escuela (razón R 1.24, IC del 95% 1.00–1.52) y levantamiento de las prohibiciones a las reuniones públicas de más de diez personas (1.25, 1.03–1.51); para todos los demás NPI, el límite inferior del IC del 95% fue inferior a 1. Después de la introducción de una NPI, se tardó una mediana de 8 días (IQR 6-9) en observar el 60% de la reducción máxima de R e incluso más (17 días [14-20]) después de la relajación para observar el 60% del aumento máximo de R. En respuesta a un posible resurgimiento de COVID-19, se estimó que una estrategia de control de prohibición de eventos públicos y reuniones públicas de más de diez personas reduciría la R, con una relación R de 0.71 (95% CI 0.55–0.93) el día 28, disminuyendo a 0.62 (0.47–0.82) el día 28 si se tomaran medidas adicionales para cerrar los lugares de trabajo, 0.58 (0.41–0.81) si se añaden medidas para cerrar lugares de trabajo y restricciones de movimiento interno, y 0.48 (0.32–0.71) si se añaden medidas para cerrar lugares de trabajo, restricciones de movimiento interno y requisitos para quedarse en casa.

Interpretación: Las intervenciones no farmacéuticas (NPI) individuales, incluido el cierre de escuelas, el cierre del lugar de trabajo, la prohibición de eventos públicos, la prohibición de reuniones de más de diez personas, los requisitos para permanecer en el hogar y los límites de movimiento interno, están asociados con una reducción de la transmisión del SARS-CoV-2, pero el efecto de introducir y eliminar estas NPI se retrasa de 1 a 3 semanas, siendo este retraso mayor cuando se levantan las NPI. Estos hallazgos proporcionan evidencia adicional que puede informar las decisiones de los responsables de la formulación de políticas sobre el momento de introducir y levantar diferentes NPI, aunque R debe interpretarse en el contexto de sus limitaciones conocidas.

Fondos: Wellcome Trust Institutional Strategic Support Fund y Data-Driven Innovation initiative.