Asociación entre la lesión cerebral traumática y riesgo de suicidio

Asociación entre la lesión cerebral traumática y riesgo de suicidio

En este estudio de cohorte retrospectivo basado en registros a nivel nacional, las personas con algún contacto médico por lesiones cerebrales traumáticas (LCT), en comparación con la población general sin LCT, tienen un mayor riesgo de suicidio.

JAMA, 14/08/2018“Association Between Traumatic Brain Injury and Risk of Suicide”

https://jamanetwork.com/journals/jama/article-abstract/2697009

 

Las lesiones cerebrales traumáticas (LCT) pueden tener consecuencias graves a largo plazo, incluidos trastornos psiquiátricos. Sin embargo, pocos estudios han evaluado la asociación entre las LCT y el riesgo de suicidio.

Objetivo: Examinar la asociación entre las LCT y suicidio posterior.

Diseño, ámbito y participantes: Estudio de cohortes retrospectivo que utiliza registros nacionales que cubren 7.418.391 individuos (≥10 años) que viven en Dinamarca (1980-2014) con 164.265.624 años-persona de seguimiento; 567.823 (7,6%) tuvo un contacto médico por LCT. Los datos se analizaron mediante regresión de Poisson ajustada para las covariables relevantes, incluidas las fracturas que no afectan al cráneo, los diagnósticos psiquiátricos y la autolesión deliberada.

Exposición: Contactos médicos por LCT registrados en el National Patient Register (1977-2014) como LCT leve (conmoción cerebral), fractura de cráneo sin LCT documentada y LCT grave (lesiones en la cabeza con evidencia de lesión cerebral estructural).

Principales medidas de resultados: Suicidio registrado en el registro del Danish Cause of Death hasta el 31 de diciembre de 2014.

Resultados: De los 34.529 individuos que murieron por suicidio (edad media, 52 años [SD, 18 años], 32,7% mujeres, tasa absoluta 21 por 100.000 años-persona [IC 95%, 20.8-21.2]), 3.536 (10,2%) tuvo contacto médico: 2.701 con LCT leve, 174 con fractura de cráneo sin LCT documentada y 661 con LCT grave. La tasa de suicidios absolutos fue de 41 por 100.000 personas-años (IC 95%, 39.2-41.9) entre aquellos con TCE frente a 20 por 100000 años-persona (IC 95%, 19.7-20.1) entre aquellos sin diagnóstico de LCT. La tasa de incidencia ajustada (TIR) fue de 1,90 (IC 95%, 1.83-1.97). En comparación con aquellos sin LCT, LCT grave (tasa absoluta, 50,8 por 100,000 años-persona, IC 95%, 46.9-54.6) se asoció con una TIR de 2,38 (IC 95%, 2.20-2.58), mientras que LCT leve (absoluta tasa, 38.6 por 100,000 años-persona, IC 95%, 37.1-40.0), y la fractura del cráneo sin LCT documentada (tasa absoluta, 42.4 por 100.000 años-persona, IC 95%, 36.1-48.7) tuvo una TIR de 1,81 (IC 95%, 1.74-1.88) y una TIR de 2,01 (IC 95%, 1.73-2.34), respectivamente. El riesgo de suicidio se asoció con el número de contactos médicos por LCT en comparación con aquellos sin contactos LCT: 1 contacto con LCT, tasa absoluta, 34.3 por 100.000 años-persona (IC 95%, 33.0-35.7; IRR, 1.75; IC 95%; 1.68-1.83); 2 contactos LCT, tasa absoluta, 59.8 por 100.000 años-persona (IC 95%, 55.1-64.6, TIR, 2.31, IC 95%, 2.13-2.51); y 3 o más contactos LCT, tasa absoluta, 90.6 por 100.000 años-persona (IC 95%, 82.3-98.9; IRR, 2.59; IC 95%, 2.35-2.85; todos P <0,001 para los TIR). En comparación con la población general, la proximidad temporal desde el último contacto médico para LCT se asoció con el riesgo de suicidio (P <0.001), con una IRR de 3,67 (IC 95%, 3.33-4.04) en los primeros 6 meses y una incidencia TIR de 1,76 (95% CI, 1.67-1.86) después de 7 años.

Conclusiones y relevancia: En este estudio de cohorte retrospectivo basado en registros a nivel nacional, las personas con algún contacto médico por lesiones cerebrales traumáticas (LCT), en comparación con la población general sin LCT, tenían un mayor riesgo de suicidio.