Asociación entre el cronotipo (hábito de preferencia día/noche) con la enfermedad y mortalidad

Asociación entre el cronotipo (hábito de preferencia día/noche) con la enfermedad y mortalidad

Este es el primer informe de aumento de la mortalidad en las personas con hábitos habitualmente nocturnos, consistente con los informes anteriores de mayores niveles de factores de riesgo cardiometabólico en este grupo. El riesgo de mortalidad en los tipos nocturnos puede deberse a factores de riesgo conductuales, psicológicos y fisiológicos, muchos de los cuales pueden ser atribuibles a un desajuste crónico entre el momento fisiológico interno respecto de la jornada de trabajo y las actividades sociales impuestas.

Chronobiology International, 11/04/2018Associations between chronotype, morbidity and mortality in the UK Biobank cohort”

https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/07420528.2018.1454458 

 

El cronotipo tardío (es decir, preferencia por la noche) y acostarse habitualmente tarde se han asociado con un mayor riesgo de enfermedad, que incluye mayores tasas de disfunción metabólica y enfermedad cardiovascular (ECV). Sin embargo, hasta la fecha nadie ha examinado si el cronotipo está asociado con el riesgo de mortalidad. Nuestro objetivo fue probar la hipótesis de que tener un tipo de hábito nocturno se asocia con un aumento de la mortalidad en un gran estudio de cohortes, el Biobanco del Reino Unido. Nuestro análisis incluyó a 433.268 adultos de 38-73 años en el momento de la inscripción y un promedio de seguimiento de 6,5 años. La exposición principal fue el cronotipo, evaluado mediante un único investigador que definió la pregunta como tipos diurnos definitivos, tipos diurnos moderados, tipos nocturnos moderados o tipos nocturnos definidos. Los resultados primarios fueron mortalidad por todas las causas y la mortalidad por ECV. La enfermedad prevalente también se comparó entre los grupos de cronotipos. Los análisis se ajustaron por edad, sexo, origen étnico, tabaquismo, índice de masa corporal, duración del sueño, estado socioeconómico y comorbilidades.

Una mayor frecuencia de tipo nocturno, particularmente el tipo de noche definido, se asoció significativamente con una mayor prevalencia de todas las comorbilidades. Comparando el tipo nocturno definido con el tipo diurno definido, las asociaciones fueron más fuertes para los trastornos psicológicos (OR 1.94, IC 95% 1.86-2.02, p = <0.001), seguidos por la diabetes (OR 1.30, IC 95% 1.24-1.36, p = < 0.001), trastornos neurológicos (OR 1.25, IC 95% 1.20-1.30, p = <0.001), trastornos gastrointestinales / abdominales (OR 1.23, IC 95% 1.19-1.27, p = <0.001) y trastornos respiratorios (OR 1.22, 95 % CI 1.18-1.26, p = <0.001). El número total de muertes fue de 10.534, de las cuales 2.127 se debieron a ECV. La mayor frecuencia nocturna, basada en el cronotipo como variable ordinal, se asoció con un pequeño aumento del riesgo de mortalidad por cualquier causa (HR 1.02, IC 95% 1.004-1.05, p = 0.017) y mortalidad por ECV (HR 1.04, IC 95% 1.00- 1,09, p = 0,06). En comparación con los tipos diurnos definidos, los tipos definidos de noche tenían un riesgo significativamente mayor de mortalidad por todas las causas (HR 1.10, IC 95% 1.02-1.18, p = 0.012).

Este primer informe de aumento de la mortalidad en las personas con hábitos habitualmente nocturnos, consistente con los informes anteriores de mayores niveles de factores de riesgo cardiometabólico en este grupo. El riesgo de mortalidad en los tipos nocturnos puede deberse a factores de riesgo conductuales, psicológicos y fisiológicos, muchos de los cuales pueden ser atribuibles a un desajuste crónico entre el momento fisiológico interno respecto de la jornada de trabajo y las actividades sociales impuestas. Estos hallazgos sugieren la necesidad de investigar posibles intervenciones dirigidas a modificar los ritmos circadianos en individuos o a permitir que los tipos nocturnos tengan una mayor flexibilidad horaria.