Asociación de cambios en el consumo de carne roja con la mortalidad en mujeres y hombres en EE.UU

Asociación de cambios en el consumo de carne roja con la mortalidad en mujeres y hombres en EE.UU

El aumento del consumo de carne roja, especialmente la carne procesada, se asocia con mayores tasas de mortalidad en general.

BMJ, 12/06/2019Association of changes in red meat consumption with total and cause specific mortality among US women and men: two prospective cohort studies

Objetivo: Evaluar la asociación de los cambios en el consumo de carne roja con la mortalidad total y causal en mujeres y hombres.

Diseño: Dos estudios prospectivos de cohorte con medidas repetidas de factores de dieta y estilo de vida.

Ámbito: El Nurses’ Health Study y el Health Professionals Follow-up Study, Estados Unidos.

Participantes: 53.553 mujeres y 27.916 hombres sin enfermedad cardiovascular o cáncer al inicio del estudio.

Medida de resultado principal: Muerte confirmada por los registros de estadísticas vitales del estado, el índice nacional de defunciones o por las familias y el sistema postal.

Resultados: Ocurrieron 14.019 muertes durante 1,2 millones de personas años de seguimiento. Los aumentos en el consumo de carne roja durante ocho años se asociaron con un mayor riesgo de mortalidad en los ocho años subsiguientes entre mujeres y hombres (ambos P para tendencia <0.05, P heterogeneidad = 0.97). Un aumento en el consumo total de carne roja de al menos la mitad de una porción por día se asoció con un 10% más de riesgo de mortalidad (índice de riesgo agrupado 1.10, intervalo de confianza del 95% 1.04 a 1.17). Para el consumo de carne roja procesada y sin procesar, un aumento de al menos la mitad de una porción por día se asoció con un riesgo de mortalidad del 13% mayor (1.13, 1.04 a 1.23) y del 9% mayor (1.09, 1.02 a 1.17), respectivamente. Una reducción en el consumo de carne roja procesada o no procesada de al menos la mitad de una porción por día no se asoció con el riesgo de mortalidad. La asociación entre el aumento del consumo de carne roja y el riesgo de mortalidad fue consistente en los subgrupos definidos por edad, actividad física, calidad de la dieta, estado de fumador o consumo de alcohol.

Conclusión: Los aumentos en el consumo de carne roja, especialmente la carne procesada, se asociaron con mayores tasas de mortalidad en general.