Angiografía por TC coronaria y riesgo de infarto de miocardio a los 5 años

Angiografía por TC coronaria y riesgo de infarto de miocardio a los 5 años

En este ensayo, el uso de la angiografía por tomografía computarizada coronaria además de la atención estándar en pacientes con dolor de pecho estable, obtuvo una tasa significativamente menor de muerte por enfermedad coronaria o infarto de miocardio no fatal a los 5 años que la atención estándar sola, sin una tasa significativamente mayor de la angiografía coronaria o revascularización coronaria.

N Eng J Med, 25/08/2018Coronary CT Angiography and 5-Year Risk of Myocardial Infarction”

https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa1805971?query=featured_home

 

Aunque la angiografía por tomografía computarizada coronaria (ATC) mejora la certeza diagnóstica en la evaluación de pacientes con dolor torácico estable, se desconoce su efecto en los resultados clínicos a 5 años.

Métodos: En un ensayo abierto, multicéntrico, de grupos paralelos, asignamos aleatoriamente a 4.146 pacientes con dolor torácico estable que habían sido remitidos a una clínica de cardiología para su evaluación a atención estándar más ATC (2.073 pacientes) o solo a la atención estándar (2.073 pacientes). Las investigaciones, los tratamientos y los resultados clínicos se evaluaron a lo largo de 3 a 7 años de seguimiento. El objetivo final primario fue la muerte por enfermedad coronaria o infarto de miocardio no mortal a los 5 años.

Resultados: La mediana de la duración del seguimiento fue de 4,8 años, lo que arrojó un seguimiento de 20.254 pacientes por año. La tasa a los 5 años del criterio de valoración primario fue menor en el grupo de ATC que en el grupo de atención estándar (2,3% [48 pacientes] vs. 3,9% [81 pacientes]; hazard ratio, 0,59; intervalo de confianza del 95% [IC], 0,41 a 0,84; P = 0,004). Aunque las tasas de angiografía coronaria invasiva y revascularización coronaria fueron más altas en el grupo ATC que en el grupo de atención estándar en los primeros meses de seguimiento, las tasas generales fueron similares a los 5 años: la angiografía coronaria invasiva se realizó en 491 pacientes en el grupo ATC y en 502 pacientes en el grupo de atención estándar (cociente de riesgos instantáneos: 1,00; IC del 95%: 0,88 a 1,13) y la revascularización coronaria se realizó en 279 pacientes en el grupo ATC y en 267 en el grupo de atención estándar (cociente de riesgos instantáneos, 1,07; IC del 95%, 0,91 a 1,27). Sin embargo, se iniciaron más terapias preventivas en pacientes del grupo ATC (odds ratio: 1,40; IC del 95%: 1,19 a 1,65), al igual que más tratamientos antianginosos (odds ratio, 1,27; IC del 95%, 1,05 a 1,54). No hubo diferencias significativas entre los grupos en las tasas de muertes cardiovasculares o muertes por cualquier causa.

Conclusiones: En este ensayo, el uso de la angiografía por tomografía computarizada coronaria además de la atención estándar en pacientes con dolor de pecho estable, obtuvo una tasa significativamente menor de muerte por enfermedad coronaria o infarto de miocardio no fatal a los 5 años que la atención estándar sola, sin una tasa significativamente mayor de la angiografía coronaria o revascularización coronaria. (Financiado por la Scottish Government Chief Scientist Office y otros).