En adultos jóvenes con sobrepeso y obesidad, tras una pérdida significativa de peso, la alimentación isocalórica produce una reducción en el gasto energético en reposo y el gasto energético total, que es mayor con una dieta baja en grasas, intermedio con dieta de bajo índice glucémico y menor con dieta muy baja en carbohidratos

En adultos jóvenes con sobrepeso y obesidad, tras una pérdida significativa de peso, la alimentación isocalórica produce una reducción en el gasto energético en reposo y el gasto energético total, que es mayor con una dieta baja en grasas, intermedio con dieta de bajo índice glucémico y menor con dieta muy baja en carbohidratos.
JAMA, 27/06/2012,“Effects of Dietary Composition on Energy Expenditure During Weight-Loss Maintenance”.
La reducción de gasto energético que sigue a la pérdida de peso se cree que contribuyen al aumento de peso. Sin embargo, no se ha estudiado el efecto de la composición de la dieta sobre el gasto energético durante el mantenimiento de la pérdida de peso. Este estudio  examina los efectos de 3 dietas que difieren ampliamente en la composición de los macronutrientes y carga glucémica sobre el gasto de energía después de la pérdida de peso. Ensayo cruzado de 3 brazos que incluyó 21 adultos jóvenes con sobrepeso y obesidad llevadas a cabo en el Hospital Infantil y el Brigham and Women de Boston, Massachusetts, entre junio 2006 y junio de 2010. Después de la intervención con la que alcanzó una pérdida de peso de entre el 10% y el 15%, los participantes realizaron 3 dietas sucesivas en orden aleatorio, cada una durante 4 semanas: 1.- Dieta isocalórica baja en grasa (60% de la energía de carbohidratos, 20% de grasas, 20% de proteína; alta carga glucémica), 2.- dieta con bajo índice glucémico -dieta de índice- (40% de hidratos de carbono, 40% de grasas, 20% de proteínas; carga glucémica moderada), 3.- dieta muy baja en carbohidratos (10% de hidratos de carbono,60% de grasas, 30% de proteínas, baja carga glucémica)  Respecto de la pérdida de peso inicial, la disminución del gasto energético en reposo (GER) fue mayor con la dieta baja en grasa (media [IC 95%], -205 [-265 a -144] kcal / d), intermedio con la de bajo Índice glucémico (-166 [-227 a -106] kcal / d) y menor con la dieta muy baja en carbohidratos (-138 [-198 a -77] kcal / día; global P = 0,03, p para la tendencia por la carga glucémica = 0,009). La disminución del gasto energético total (GET) mostró un patrón similar (media [IC 95%], -423 [-606 a -239] kcal / día; -297 [-479 a -115] kcal / día, y -97 [-281 a 86 ] kcal / día, respectivamente, p = 0,003 global, p para la tendencia de la carga glucémica <.001). Los autores concluyen que entre los adultos jóvenes con sobrepeso y obesidad en comparación con el gasto de energía antes de la pérdida de peso, la alimentación isocalórica después de una pérdida de 10% al 15%, dio lugar a la disminución de GER y la GET que fue mayor con la dieta baja en grasas, intermedia con la dieta de bajo índice glucémico- dieta de índice- y menor con la dieta muy baja en carbohidratos.