Aborto espontáneo en el 2º trimestre en una mujer embarazada con infección por SARS-CoV-2

Aborto espontáneo en el 2º trimestre en una mujer embarazada con infección por SARS-CoV-2

A, Neutrófilos y macrófagos en el espacio subcorial que indican subcorionitis aguda (hematoxilina-eosina × 20). B, aumento del depósito de fibrina intervillous y nudos sincitiales (hematoxilina-eosina × 10). C, funisitis y vasculitis del cordón umbilical (hematoxilina-eosina × 20). D, Funisitis con tinción específica de neutrófilos (inmunohistoquímica de mieloperoxidasa × 20).

Este caso de aborto espontáneo durante el segundo trimestre del embarazo en una mujer con COVID-19 parece estar relacionado con infección placentaria con SARS-CoV-2, respaldado por hallazgos virológicos en la placenta.


No existen datos sobre el efecto en los fetos de la infección por coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo severo materno (SARS-CoV-2) durante el primer o segundo trimestre del embarazo, y los datos son limitados sobre las infecciones que ocurren durante el tercer trimestre. Sin embargo, los informes de recién nacidos con sufrimiento fetal o que requieren ingreso a la unidad de cuidados intensivos 1,2 y un nacimiento sin vida después de la enfermedad materna por coronavirus 2019 (COVID-19) 3 en el tercer trimestre sugieren la posibilidad de una patología placentaria inducida por COVID-19.
Presentamos un caso de aborto espontáneo durante el segundo trimestre en una mujer embarazada con COVID-19.
Métodos: Una mujer embarazada en su segundo trimestre que tuvo un aborto involuntario fue evaluada en el Hospital Universitario de Lausana el 20 de marzo de 2020. Se obtuvo la aprobación de la junta de revisión institucional y el consentimiento informado por escrito. La información se obtuvo de los registros médicos. Se realizaron en muestras de la madre, el feto y placenta (tabla) la reacción en cadena de la transcriptasa inversa-polimerasa (RT-PCR) para detectar SARS-CoV-2 y cultivos para detectar patógenos bacterianos y PCR para Chlamydia trachomatis, Neisseria gonorrhoeae, Mycoplasma hominis y Ureaplasma urealyticum. El examen histológico placentario y la autopsia fetal fueron realizados por 2 patólogos perinatales experimentados (C.G. y E.D.). En la placenta se realizaron la hematoxilina-eosina, la inmunohistoquímica de mieloperoxidasa, Gram y coloraciones periódicas de ácido-Schiff.

Resultados: Una mujer primigesta y obesa de 28 años se presentó a las 19 semanas de gestación con fiebre (102,5 ° F [39,2 ° C]), mialgia, fatiga, dolor leve al tragar, diarrea y tos seca durante 2 días. Un hisopo nasofaríngeo fue positivo para SARS-CoV-2. Le dieron acetaminofeno oral y la dieron de alta.
Dos días después, se presentó con contracciones uterinas severas, fiebre y sin mejoría de sus síntomas. El examen físico no reveló ningún signo de neumonía. El examen vaginal demostró membranas abultadas a través de un cuello uterino dilatado de 5 cm. Movimientos fetales activos; taquicardia fetal (180 / min); y la morfología fetal normal, se detectaron en la ecografía el crecimiento y el líquido amniótico. Se iniciaron profilaxis con amoxicilina-ácido clavulánico y anestesia regional. La paciente usó una mascarilla facial durante su trabajo de parto, al igual que 2 profesionales sanitarios que dieron negativo para el SARS-CoV-2. El líquido amniótico y los hisopos vaginales muestreados durante el trabajo resultaron negativos para el SARS-CoV-2 y la infección bacteriana (Tabla).
Nació un bebé muerto por vía vaginal después de 10 horas de trabajo de parto. Las muestras de las axilas, la boca, el meconio y la sangre fetal obtenidas a los pocos minutos del nacimiento dieron negativo para el SARS-CoV-2 y la infección bacteriana. La autopsia fetal no mostró malformaciones, y las biopsias fetales de pulmón, hígado y timo fueron negativas para SARS-CoV-2.
A los pocos minutos de la expulsión placentaria, la superficie fetal de la placenta se desinfectó y se hizo una incisión con un bisturí estéril, y se obtuvieron 2 hisopos y biopsias (cerca del cordón umbilical y el margen periférico). Todos fueron negativos para infección bacteriana pero fueron positivos para SARS-CoV-2. A las 24 horas, la placenta se mantuvo positiva para SARS-CoV-2. A las 48 horas, la sangre materna, la orina y el hisopo vaginal fueron negativos para el SARS-CoV-2, mientras que un hisopo nasofaríngeo siguió siendo positivo. La histología placentaria demostró infiltrados inflamatorios mixtos compuestos de neutrófilos y monocitos en el espacio subcorial y un depósito inespecífico de fibrina intervilloa aumentada (Figura). También se presentó funisitis (inflamación del tejido conectivo del cordón umbilical que sugiere una respuesta inflamatoria fetal). La tinción de Gram y ácido periódica-Schiff de la placenta, PCR y cultivo no identificó ninguna infección bacteriana o fúngica.

Discusión: Este caso de aborto espontáneo durante el segundo trimestre del embarazo en una mujer con COVID-19 parece estar relacionado con infección placentaria con SARS-CoV-2, respaldado por hallazgos virológicos en la placenta. La contaminación en el momento del parto, el muestreo o la evaluación de laboratorio es poco probable, ya que todas las demás torundas fueron negativas para SARS-CoV-2. No se identificó ninguna otra causa de muerte fetal. No hubo evidencia de transmisión vertical, pero la ausencia del virus no es sorprendente dada la etapa de desarrollo fetal y el corto tiempo de infección materna. Merece una mayor investigación si el SARS-CoV-2 cruza la barrera placentaria.
Las limitaciones incluyen el caso único y que no se pueden descartar otras causas de aborto espontáneo, como parto prematuro espontáneo, insuficiencia cervical o infección bacteriana sistémica o local no detectada.
La infección del lado materno de la placenta que induce insuficiencia placentaria aguda o crónica que resulta en aborto espontáneo posterior o restricción del crecimiento fetal se observó en el 40% de las infecciones maternas con coronavirus del síndrome respiratorio del Medio Oriente y coronavirus del síndrome respiratorio agudo severo 5,6. Está justificado el estudio adicional de mujeres embarazadas con COVID-19 para determinar si el SARS-CoV-2 puede causar resultados adversos similares.